lunes, 20 de mayo de 2019

TODO A UN EURO. (V ENTREGA. REFLEXIONES DESDE EL TERCER MUNDO)



Amigo, amigo tu mira esto¡. Ven toma, mira; Bueno, bonito, barato, todo barato. Tu compra solo un Eurio. Dos por un Eurio.
No amigo, tres no. Dos por un Eurio, no puede más. Toca, toca,  es bueno . Lleva tu, mejor barato todo no hay.  Coge.
Amigo no, no puedo ser, no dar por menos de un Eurio. Mira tú llevar dos que valer más, mucho bonito, y barato y yo doy por un Eurio.

Mira, toca, coge, toma ...amigo no marchar. Todo por un Eurio solo.


Aquí en Egipto y entre sus gentes el regate es el pan nuestro de cada día, y forma parte consustancial de la salsa del viaje que el viajero, el turista paladea, saborea y exprime hasta la última gota. No se compra ni vende nada sin regatear, en ocasiones veinte céntimos, diez céntimos, cincuenta céntimos de Euro, porque tanto vale comprar en Libras Egipcias, como en Euros, o dólares, se manejan perfectamente en cualquier moneda .

Tan pronto bajas del autobús y pones los pies en las calles, una legión de vendedores de baratijas te asalta ofreciendo, metiéndote por los ojos sus mercancías, aunque también es verdad que sin la agresividad que hemos podido comprobar en otros países orientales, si con la misma insistencia y sin desanimo, nunca se rinden ante un no. Insisten, e inciten y en ocasiones esta perseverancia les da buen resultado, sin duda esta persistencia es fruto de la necesidad y nace de la propia miseria si no hambre en la que habitan

Insisten sin desmayo en una combinación  de oferta, precio, producto, chapurreo de castellano, sonrisa y oferta del todo vale con tal de vender; recordar tu nombre, tu cara, buscarte e insistir e insistir detrás tuya a la salida de allá donde fuiste al llegar, aguardando por ti mientras visitas aquel templo, una pirámide un museo, lo que sea de que se trate, ellos no se rinden.
Y al final si no venden, te ofrecen cambiarte monedas de euros de las que han ido acumulando de sus ventas anteriores por billetes que les admiten en los bancos y oficinas de cambio para canjear por libras, moneda oficial del País.

Así puedes encontrarte que te ofrezcan y venden todo lo imaginable, por absurdo e inútil que parezca, desde recuerdos y suvenir hasta obras de arte, desde luego falsificadas Made in Taiwán posiblemente. El truco está en que el turista resulta ser nada exigente con la calidad, originalidad y procedencia del  artículo en cuestión, y disfruta una vez vencida la inicial vergüenza con este mercadeo y el regateo consiguiente en el juego del quiero y no quiero, del caro y barato, del toma y daca de sies y noes.




Nada nuevo en el mundo, desde que el hombre  que dicen procede del mono, se puso de pie para otear mas allá de las verdes praderas que conformaban su hábitat natural, y se trasformó en ser racional de cuerpo y alma con pensamiento reflexivo propio y conciencia de clan, de tribu , de pueblo  o de gremio y empezó a mercadear,  con el uso del trueque, el intercambio de productos, mercancías o ideas del tú tienes y yo necesito así que; ¿cuanto?  .









La compra venta es ley no escrita, pero indudablemente desde entonces ha movido y mueve el mundo como la famosa palanca de Arquímedes; Dame una palanca y un punto de apoyo y levantaré el mundo.
Estas gentes; niños, hombres, jóvenes, ancianos, mujeres no porque ante el principio musulmán del mundo árabe de la división de sexos, las mujeres asumen el rol de sexo débil encargado de la casa, los hijos, los enfermos y el cuidado de los ancianos, y por tanto son ellos, los hombres los encargados del trabajo y conseguir los recursos necesarios para mantener la familia. Digo pues y retomo el hilo conductor de este mercadeo, que todos ellos forman parte de esta legión de militantes de la miseria que mercadean en el cambismo del todo a un Euro, aunque al final casi nada vale ese Euro que te piden y casi nunca se paga ese euro, ni se compra a ese precio, aunque no me cabe la mas mínima duda de que a la siguiente oportunidad se vuelva a embaucar al incauto turista que cae en el juego.

Y así continuamos escuchando la cantinela letal del "  todo a un euro", bueno, bonito y barato como forma de subsistir y combatir la miseria aunque ellos pagan un precio muchísimo más alto que cualquiera de nosotros; malgastando sus vidas en la calle, mientras incansables caminan persiguiendo grupos de turistas despistados cargados de cámaras fotográficos detrás de la banderola de un guía de cualquier tour operator, que de cuando en cuando se paran para hacer la foto del Japonés, disparar sus cámaras en un visto y no visto, mientras se enredan en el regateo.

De cuando en vez, el turista repara en la mirada perdida y triste de cualquier niño de manos negras carbón, y pies descalzos rebuscando en un montón de basura restos de nada, tal vez acabará por encontrar algo inservible que reciclar y cambiar por unas pocas libras, quien sabe, depende de la suerte del día, mientras te mira y su sonrisa preñada de dientes blancos se mezcla en un fundido en negro de miseria con la cara agrietada y reseca por el sol y los años pasados de un anciano  o tal vez no tanto, que sentado en el suelo se recuesta contra el muro mal encalado de una construcción, más bien chabola en estado ruinoso, en tanto varios perros famélicos, ni siquiera se molestan en levantar la cabeza a nuestro paso y permanecen postrados sobre el polvo de la calle sin mirarnos expresión máxima de desamparo y tristeza.

Más adelante entre miles de cachivaches y baratijas un niño juega a perseguir un gato mientras a nuestro lado pasan varias mujeres enfundadas en sus absurdos burkas, enlutadas de la cabeza a los pies, tan negras que ni los cuervos, negros sentimientos, corazones negros de los locos preceptos religiosos que exigen para ellas lo que no es para ellos.

Bueno, bonito, barato, todo a un Eurio, tu comprar, toma esto de mi....
Y te siguen acosando metiéndote sus mercancías por los ojos, seguros de que habrá cien noes, pero un sí, les supone tal vez la diferencia entre comer hoy o forzoso ayuno e ir tirando, es el toma y taca de este juego de vendo y compro, de toma y dame, de estos desarrapados que militan en el hambre, en este llamado tercer mundo, por los que disfrutamos de nuestro cómodo primer mundo, los turistas occidentales de cámara y euros para gastar en cosas inútiles, recuerdos, suvenires estúpidos e inservibles.


Ellos calzan sandalias de cuero gastado, visten largas chilabas y usan turbante, nosotros les compramos cosas absurdas entre foto y foto, entre si y no, mientras regateamos con regocijo, del todo a un Eurio, veinte, diez, cincuenta céntimos de nada y miseria. Recuerdos que lo más probable sea que con el tiempo acaben en el cubo de la basura de nuestras ciudades occidentales y de los que solo quedará el recuerdo, para dar fe de nuestro viaje de modernos aventureros, Marcos Polo de esta sociedad de la opulencia que lo corrompe todo, en su globalización de mercados y mercaderes, y seguimos observando con ojos de gato pardo, abiertos de par en par, estas gentes, sus gestos suaves, su andar cansino, su lengua dura y agria como sus vidas, sus cuerpos sucios, su mirada sin brillo, la luz inmensa de sus tierras, sus palmeras, sus arenales, sus dunas, el adobe de sus casas inacabadas, e exotismo de lo desconocido que pasa delante de nuestros cómodos sofás mientras los contemplamos con aire de suficiencia cómodamente instalados en nuestras torres de marfil acristalada para no contaminarnos, y entre tanto de cuando en vez, compramos sus baratijas, sus collares, sus falsificaciones de papiros, brazaletes, lo que sea que venden, y nos dejamos ir entre las callejuelas de sus bazares mientras detrás nuestra continuamos escuchando su cantinela cansina;
Amigo, amigo, todo un Eurio, toma, coge, bueno, bonito, barato...

Y aunque no lo parezca todo esto es tan real para ellos, como su propia ausencia de futuro y esperanza y su vida en las calles, y  entre trueques, compra venta, mercadeos, regateamos nuestros Euros y su hambre.
Angel Utrera        


miércoles, 8 de mayo de 2019

LA CIUDAD DE LOS MUERTOS .(IV ENTREGA RELATOS DESDE EL TERCER MUNDO).



En la historia y cultura Egipcia es indudable el peso especifico fundamental que ejerció sobre sus creencias el culto a la muerte, la cultura del más allá, entendiéndose la vida como un mero viaje, un paréntesis, un tránsito breve hacia la otra ,que sería la verdadera y autentica, tras la muerte, de ahí que desarrollaran técnicas de momificación y embalsamar el cadáver de los fallecidos, hasta casi la perfección, incluso con el empleo y uso de líquidos y conservantes hasta hoy en día desconocidos para nuestra moderna  y avanzada medicina .

Este culto y respeto, este convivir con naturalidad y sin miedo con la muerte, lo han llevado hasta extremos inauditos para el Occidental, dándose el hecho asombroso de que en la actualidad en el Cairo, alrededor de un millón de personas viven en un cementerio, utilizando los antiguos mausoleos, las tumbas y salas de culto como viviendas con total naturalidad porque tal y como admiten abiertamente; Los muertos no molesta, ni son peligrosos, los vivos sí.

En esta ciudad de laberintos y calles estrechas, de polvo y tierra no pagan alquiler, ni agua, ni electricidad y se encuentran en el corazón de la ciudad vieja de el Cairo, por lo que resulta todo un privilegio poder vivir allí. Es por esto por lo que hace unos años la inmensa mayoría de los residentes de esta ciudad de los muertos rehusó la oferta de traslado formulada por el Gobierno Egipcio, negándose a abandonar sus casas-tumbas, que no catacumbas ya que se elevan sobre la tierra seca y polvorienta de esta sucia y ocre ciudad .

Aquí, se juega al escondite entre las tumbas, se fuman una pipa de agua, en estos extraños "nerguilles" sentados en el suelo con las espaldas apoyadas contra las paredes de cualquier mausoleo, o se duerme sobre los huesos de los muertos, cuyos enterramientos permanecen bajo sus pies, por supuesto los hombres a un lado y las mujeres a otro.

Acaso la muerte no es algo natural?. Y si las circunstancias sociales y económicas te obligan a vivir entre panteones y mausoleos no lo harías con total confianza?.






Evidentemente para esta gente la respuesta es muy diferente a la que nosotros occidentales daríamos, porque nosotros lamentamos la muerte, nos da miedo, y procuramos esconderla y ocultarla hablando con ambigüedad de ellas, entre duelos y quebrantos, en tanto que `para el pueblo Egipcio, es algo natural con lo que conviven día a día, algo a lo que miran de frente y forma parte de su ser, su cultura, su tradición y su modo de vida, por tanto no resulta tan sorprendente ver que este inmenso barrio conocido como la Ciudad de los muertos, en el corazón de el Cairo pueda albergar miles de viviendas de vivos y tumbas de muertos y miles de niños que te miran con los ojos abiertos de par en par y la sonrisa blanca pintada en sus bocas . 

Las paredes y muros de esta ciudad en el corazón mismo de el Cairo, alberga sin pudor ni reparo una serie de enterramientos o cementerios musulmanes, tan inmenso como `para que la misma muerte se extravié entre los vericuetos y callejones por los que discurre la vida de sus habitantes casi sin darse cuenta.
La entrada es absolutamente libre y si no sientes el mas mínimo pudor, temor o miedo de entremezclarte con los vivos y sus muertos, hasta resulta aconsejable y sumamente interesante darte un inquietante paseo por entre sus muros.



 Hay que tener en cuenta que en la tradición musulmana  es normal que cuando alguien moría se le daba sepultura bajo tierra en amplias estancias, o panteones, en los que los deudos, familiares del fallecido, seguían durante cuarenta días y cuarenta noches de duelo, conviviendo con el muerto.





Las estancias son frías, pequeñas con altos techos que se abren sobre patios enormes por donde se extienden las tumbas bajo el polvo de la tierra, enormes palmeras, y todo tipo de plantas, muchas de ellas sin agua, se valen de pozos y en ocasiones el suministro eléctrico es un enganche del alumbrado público, aunque también te encuentras en el sumun de la contradicción, con antenas parabólicas y televisiones en color, colocadas sobre las escaleras de acceso a la vivienda, en el patio mismo, para que todo el que quiera la disfrute. 





Poco a poco con el paso del tiempo, esta necrópolis, olvidada de las autoridades,-ojos que no ven corazón que no siente, dice el refran,  sin alcantarilla, ni red de saneamiento, ni recogida de basuras, se ha ido convirtiendo en una ciudad fantasma de vivos que cuidan y conviven con los muertos, en ocasiones ni siquiera familiares o conocidos, hasta el punto de construirse alguna que otra mezquita y pequeñas escuelas para los niños que ajenos a todo juegan y aprenden entre arena y cenizas que la muerte es tan natural como la vida.
Angel Utrera

lunes, 6 de mayo de 2019

ABECEDARIO PARA LA CONVIVENCIA (Juan Carlos Pérez Álvarez)



ABECEDARIO PARA LA CONVIVENCIA
(JUAN CARLOS PEREZ ALVAREZ- AGALIR EDICIONES SOLIDARIAS).-

Sorprendente libro este que acabo de leer, de Juan Carlos Pérez, por la madurez, la erudición, el control de la historia y la filosofía y sobre todo la línea argumental seguida en este juego de Abecedario; Letras versus Personajes históricos de nuestra historia mundial, de la literatura el pensamiento y la filosofía política.
Sorprendente pero desde mi punto de vista con una línea argumental de la que tengo que decirlo claramente por anticipado; discrepo en muchos de sus argumentos, aunque no por ello deje de ser menos valiosa su aportación, su exposición, y su puesta sobre la mesa; apuesta mas que arriesgada a la que siempre se somete todo escritor. Evidentemente no recibe críticas (Buenas o malas, eso es lo de menos), el cobarde que no se atreve, el que prefiere agachar la cabeza, o el que se esconde. Lo de tirar la piedra y esconder la mano, ya es rancio y manido.
 Antes bien, el que argumenta, dialoga, apoya sus argumentos con pensamientos, reflexiones y aportaciones de la valía de los aportados por este autor, ya no tan novel, porque tiene publicadas diversas obras, así como colaboraciones tanto en prensa como en revistas, merece y obtiene cuando menos el reconocimiento y la estima por su trabajo, inmenso, inestimable, honesto y profesional a prol de la concordia y la convivencia, ante el que unos estarán de acuerdo y otros discreparemos, que de eso se trata la libertad de opinión y expresión .
La verdad es que este Abecedario para la Convivencia, sorprende, confunde, divierte y desde luego no deja indiferente al lector, al que obliga a un viaje de ida y vuelta entre las paginas densas y llenas de contenido y reflexiones morales, políticas, sociales, y de todo tipo,  y los pie de página, en donde al final del texto se recogen comentarios, información histórica, y valoraciones varias, realmente valiosas, así como las frases y pensamientos introductorios correspondientes al personaje elegido para cada capítulo.

"Si me engañas una vez, tuya es la culpa ;si me engañas dos, es mía.(Anaxágoras)."


Por eso creo sinceramente que la línea expositiva es admirable, pero desde mi punto de vista errónea, porque cegado o llevado por el río de los que pregonan el "Derecho a Decidir de los Pueblos", de una forma mal intencionada y torticera, consiguen engañarnos, envolviendo en papel de celofán ideas erróneas, que endulzan con el caramelo del dialogo, de la convivencia, y de la negociación, cuando en su fuero interno, y fin último, solo anida el rencor, el interés partidista, y la negación e los derechos de los discrepantes.
El análisis de este conocido "Proces", en su inicio y desenvolvimiento está cargado de esta moralina, doble moral, corrupción intrínseca y falta de valor, ya que se esconden en la masa, desde el inicio a través de la manipulación, y la provocación del nacionalismo de ciertos personalismos excluyentes .


Yo defiendo el Nacionalismo, soy nacionalista, creo en las nacionalidades, en el hecho diferencial de los pueblos, en la lengua y su cultura, abomino y reniego de la globalización, materialista de esta sociedad consumista, en la que el viajero ya no se sorprende de nada, porque casi nada diferente va e marcar el devenir diario de un habitante de Zimbabue o de Estocolmo.  Ahora bien, creo en el nacionalismo cultural, no en el ideológico que levanta  fronteras y construye muros, eso sí, encalados en la mentira del dialogo y la concordia, cuando han dejado por el camino un reguero de sangre, dolor y ausentes de uno u otro modo y curiosamente casi nunca allegados de estos Flautistas de Hamelin, que llevan a su rebaño al precipicio, y desparecen por encantamiento, por arte de Birle Birloque.

"Hay que preservar la diversidad humano como se preserva la diversidad biológica. Porque es justo y necesario. "  . Realmente creo que el autor está convencido de ello, por eso lo dice, no encontrarás falsedades o medias verdades en su exposición, pero "Justo y verdadero", solo es una letanía que emplean los curas en la celebración de la Eucaristía, y tan solo es eso, una cantinela, una letanía, vacía de contenido.
Yo no creo, ni quiero "Reservas", de la biosfera, ni de la diversidad humana, lamentablemente ya tenemos muchas, demasiadas, desde los indios Americanos, hasta los del Amazona y los aborígenes de Australia y Nueva Zelanda, y así nos va en este mundo mundial de basura y corrupción galopante, en el que todo vale.



La realidad siempre es cambiante. Modificar la norma sobre la base de la norma. Para que la convivencia se regenere. Aprender de la historia para tres cosas; Para saber de dónde venimos, para entender el pasado, y para aprender de nuestros errores. Pues si totalmente de acuerdo, pero desde la ley, sobre la ley, y con la ley en la mano, porque si nos damos una ley buena o malo, y no la cumplimos, lamentablemente unos actuaran de una manera y otros de otra, y sugerir que por eso el "Surrealismo se ha acercado cada vez más al comunismo", es poco menos que una invención pesimista, aunque lo sugiera Benjamin, Walter, porque efectivamente todo lo que se basa solo en la fe, al final es una patraña, un cuento chino o como dice el autor, siendo benevolente; pseudociencia.

Concuerdo en la línea exponencial que manifiesta el autor de este Abecedario para la Convivencia, que referida a los medios de comunicación y la prensa en general, nos sugiere aprender a ser críticos, y selectivos, porque si algún peligro tiene, -la realidad es que tiene muchos-, el desarrollo y acceso masivo a internet, y a los grupos o redes sociales, es la mentira, la facilidad de manipulación, la maquinación interesada o no, y el engaño entramado colectivamente, pero no podemos olvidarnos de que detrás de todo esto late la larga mano del poder económico, de este neoliberalismo visceral que todo lo engulle, empezando por los valores y principios morales, la justicia social, la verdad, la independencia y la libertad de expresión, de acción y sobre todo de pensamiento. Por eso, cuidado con lo que nos transmiten y repetimos inconscientemente esta "Mas media", ventricular de marionetas de barraca de feria, sobre todo porque cada día lo vemos, la gente de a pie, nuestros vecinos, estos que como nosotros resultan; Invisibles, traslucidos y transparentes, incoloros,  inodoros e insípidos, como el agua, no quieren/queremos, saber, conocer, pensar, porque el saber os hará libres, si pero producirá en vuestros corazones infelicidad, inquietud extrema e inconformismo.





Y si, efectivamente la identidad colectiva se sustenta en la suma de individuales, pero sobre todo en la diversidad del YO, de abajo arriba y de dentro afuera, lo malo es que hemos degenerado y esta antigua realidad desde que el hombre se levantó sobre sus piernas para otear el horizonte mas allá de las sabanas, y mudo de primate a humano con razón y corazón, al Yoismo desaforado, en el que; Primero Yo, después Yo, y a continuación Yo.... y estamos viviendo en el Yoismo desaforado y galopante de la búsqueda de la satisfacción y la felicidad, tal vez acabemos como en el libro futurista de Huxley, pidiendo una pastilla de "Soma", para alcanzar la felicidad radical, plena, absoluta y fácil.
Vivir es un ejercicio continuo de aprender a morir, y lo peor es que cuando vence el plazo de devolución del empréstito de tiempo que nos hicieron cuando salimos del vientre cálido de nuestras madres, de entre sus piernas sanguinolentas y doloridas, no hemos llegado a aprender la única y verdadera lección de la vida, la muerte, por eso efectivamente como nos dejó escrito  Machado; Caminante no hay camino. Y el camino que nos acecha es lo más importante.  En ese camino vamos juntos, o adelantamos, o nos sobrepasan, o perdemos de vista porque cogieron otro sendero en una bifurcación o porque se cansaron y se quedaron en cualquier cuneta a descansar; escritores, filósofos, políticos, artistas, gente de bien, de mal, acechadores de la oscuridad, falsificadores de las esperanzas, ilusos y soñadores. Hombre crueles y mal nacidos malvados, curas y monjas hipócritas, inocentes, y culpables, gente bien y vividores de vida alegre y despreocupada.
Y al final me preguntó si todo esto valdrá para algo, o tal vez sea mejor decir; Y que más da si el infinito matemático se da en la realidad, como dijo Friedich Engels, y ya ves donde han terminado sus teorías, en el cubo de basura del materialismo.
Finalmente me voy a referir a las reflexiones en las que nos habla el autor de que no resulta posible legislar para Comunidades territoriales diferentes y  a la vez proteger a minorías sociales o sectoriales, sin romper el principio de igualdad ante la ley. Yo a mi vez me preguntaba leyendo estas páginas, podemos hablar con tanta ligereza de la "Mujer", como una minoría a la que proteger quien legislará entonces y con qué base moral; Los políticos?. La sociedad?, una selecta colección de eminencias, como en el senado Griego en la antigüedad y origen de la Democracia (Demos -Cracia; gobierno del pueblo).
Pues como decía mi padre que en paz descanse; Líbreme Dios de mis amigos, que de mis enemigos me libro Yo.
Durante cuánto tiempo se puede intentar bajar el ideal a la realidad  aplastando la sociedad a la que se pretende defender?. Se pregunta Juan Carlos Pérez en otro capitulo de su Abecedario. Y yo le devuelvo como en el tenis, la pelota de un raquetazo y le pregunto; Y cuál es el ideal del ideal?. Como defenderte socialmente, con leyes que resultan papel mojado, declaración de principios e intenciones que no se cumplen, burdas manipulaciones por parte de los medios en poder de, que crean tendencia y opinión popular fácilmente, y que incluso cuando no nos gusta o desagrada, acabamos habituándonos al hecho diferencial como algo normal?.
La historia no es una foto fija, ni tampoco es un hecho cambiante, la historia es una amalgama de acontecimientos vitales, pensamientos, reflexiones, creadores, maldades, ruindades y alientos que mueve al hombre, y lo ha movido desde la noche de los tiempos, y lamentablemente muchas veces, se recrea a gusto de, se maquila, se tergiversa o simplemente se inventa y ni siquiera nos damos cuenta de ello, porque tampoco nos interesa hacerlo.
Efectivamente nos recuerda el autor el caso de los Guanches Canarios, pero Yo vuelvo a traerle a colación el pasado de pueblos masacrados y residuales como los; Sioux, o los Amazónicos, o los Kurdos, o los Indios de Canadá, o los Esquimales y tantos otros.
Así que comparto el aserto de Huxley de que: 

Prefiero ser el descendiente de dos simios que ser un hombre y tener miedo a enfrentar la verdad.



Y ojo que escondernos en la falacia de que nuestros representantes hacen lo que la ética y la moral del pueblo le indican y permiten, es algo más que tender puentes resbaladizos y muy peligrosos hacia la corrupción, el todo vale, y el sálvese quien pueda, y nuestro País, es un claro ejemplo de lo que la avaricia acarrea cuando se rompe el saco.
Mi enhorabuena a este libro, que desde luego hace pensar, y eso hoy en día ya es todo un mérito, está bien escrito en su línea argumental y dominio del idioma, y se podrá o no estar de acuerdo con su línea expositiva, eso ya entra dentro de lo que es la CONVIVENCIA, desde luego que sí, leído con calma a través de este ABECEDARIO de Juan Carlos Pérez Álvarez. Y por cierto que ya tiene merito que el prologo te lo haga Iñaki Anasagasti, y Cesar Calderón.
Y enhorabuena a Agalir ediciones solidarias, que con su inmenso trabajo sigue dando una de cal, y otra de cal y otra, y otra......
Angel Utrera       
  

viernes, 3 de mayo de 2019

EL CALLEJON DE LOS MILAGROS (EL CAIRO-EGIPTO).III ENTREGA REFLEXIONES DESDE EL TERCER MUNDO.



EL CALLEJON DE LOS MILAGROS.-
En pleno corazón del Cairo antiguo, posiblemente la ciudad más sucia y polvorienta de oriente, aunque sin duda también una de las mas maravillosas, donde la vida transcurre entre voces, ritos, aromas y mercados perdidos en miles de callejones oscuros que serpentean entre zocos y se abren al visitante en miles de pequeños, sorprendentes  y exóticos bazares.



Nos encontramos el gran bazar Khan El-Kalili , con el conocido Callejón de los Milagros, (callejón de Midaq) y allí mismo  el Café de los Espejos, o café Fishawi, situado en la calle de Sikka  esquina con Badestan, con más de 200 años de antigüedad, en el interior de este zoco,  donde el escritor y premio Nobel   de 1988, el egipcio  Naguib Mahfuz, que era  asiduo cliente de este importante establecimiento ambientó su novela representación atemporal del conflicto entre la tradición y la modernidad, entre el pasado y el presente, en donde los personajes maduros que el escritor nos presenta prefieren permanecer aislados en su mísero barrio, conservando sus tradiciones y ritos y manteniendo una apariencia de normalidad y una falsa atmósfera del pasado, en lugar de adaptarse a los tiempos cambiantes en tanto que por su parte, los jóvenes sueñan con aventuras, riquezas y placeres y, sobre todo, con salir del barrio en el que se ahogan.


La novela transcurre en  la década de 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, mientras el ejército de Gran Bretaña ocupaba Egipto, y en ella el estancamiento y la falta de progreso del país son retratados perfectamente con realismo y hasta cierto costumbrismo que recuerdan a nuestros  Galdos y Baroja, por Mahfuz. 








Se trata de uno de los barrios preferidos para reunirse, los cairota conocido con el nombre de; Al Hussein . Este laberinto imposible de callejones y estrechas callejuelas fue construido en 1832 por Garkas al - Jalili,  el capataz del sultán, y según nos aseguran resulta ser uno de los bazares más antiguos del mundo islámico.










Aquí se organizaban tertulias literarias de toda índole,  donde discutir y conversar en ocasiones a grito pelado, y entre el humo de estas curiosas pipas de  agua; Nerguille, llamadas shishas, siendo un lugar de encuentro para mentes inquietas dentro de esta sorprendente ciudad de contrastes.















El bullicio resulta aterrador, y en ocasiones quedas inevitablemente atrapado por esta marabunta humana que va y viene entre empujones, un ruido de voces y gritos ensordecedor, y una amalgama de olores y colores que hacen que los sentidos queden saturados de impresiones, las cámaras fotográficas, cuando es posible echan humo a fotografiar en miles y miles de coloristas estampas, la vida que te asalta, que te abofetea y te sale al encuentro sin pudor, de ningún tipo, porque la calle late, palpita y vive junto con las miles de sensaciones que sientes, y las miles de imágenes diferentes que quedan grabadas en el fondo de tus pupilas, al tiempo que como un estúpido voyeur sobrevuelas hechizado por el embrujo y el misticismo de esta milenaria cultura del salvase el que pueda, y el vivir intensamente exprimiendo cada instante,  porque quien sabe si habrá siguiente.



Del techo cuelgan lámparas en forma de araña y de las paredes de este curioso café cuelgan atractivos espejos en los que se reflejan las sombras y las imágenes del visitante, pero también de los que pasan por la calle, y miran al interior de este café en donde no existen las puertas porque de nada sirve guardar o esconder lo que somos y tenemos, según la propia filosofía vital de los habitantes de este laberinto de los sueños.




Al parecer según nos aseguraron resulta ser el único establecimiento de el Cairo, que no ha cerrado jamás, sus puertas durante más de doscientos años, ni de día ni de noche, así se comprende que no las tenga, si no les sirven para nada .
Angel Utrera