jueves, 28 de febrero de 2019

Galicia un lugar mágico para contemplar las estrellas.




Galicia un lugar mágico para contemplar las estrellas. Daniel Llamas y Daniel Lois.-




Dende a negrura da noite dos tempos, alá nas sabanas africanas onde din que o mono ergueuse por primeira vez para otear por riba da herba, onde se perden os nosos recordos de seres nacidos de entre as pernas dunha muller despois de abandonar o refuxio cálido do seu ventre materno, o home evolucionado do primate mirou con espanto, pavor ou medo o ceo azul do día ou a escuridade insondable da noite, adorou como deuses descoñecidos e crueis eses mesmos misterios inabordables do firmamento e chegou pouco a pouco presa da sua natural curiosidade innata ao razocinio a facer as preguntas inevitables; Quen somos?. De onde vimos?.A onde imos?. Haberá algo mais alá do tempo e o espazo?.


A xente dende sempre buscou respostas, as veces na relixión, nos ritos mais ou menos pagáns, no esoterismo ou no materialismo, pero no fondo de todo sempre pervive a mesma razón, saber, coñecer ;como comezou a vida, como empezou o universo, quen  ou como se creou a terra, os mares, os ceos, o día a noite?. 






Copernico, Galileo Galilei, Kepler Ptolomeo, Newton o Einstein, sen esquecer xa nos tempos modernos, a prodixiosa mente de Stephen Hawking, buscaron explicacións e mergullaron nos misterios do noso ceo estrelado, sen descanso, as veces con desasosego, outras cun medo cerval, pero sempre coa curiosidade do que quere e precisa coñecer, e dende logo cautivados polo feitizo máxico da fermosura deste noso firmamento, os seus planetas, cometas, estrelas fugaces, buratos negros, masa, materia, antimateria, vía láctea e ese sen fin de efectos luminosos  ou ópticos aterradores e indescritibles; parhelios, crepúsculos, arrebolas, halos, arco da vella, Airglow, Fata Morgana, Destellos,  rayos verdes, las Auroras boreales .







A dicotomía desta loita, entre a razón e a superstición, foi o que moveu a miles de persoas o longo dos séculos a camiñar seguindo a estela desta enorme, xigantesca, marabillosa "Vía Láctea". As veces tocados pola fe, outras polo espírito de aventura, pero sempre pola curiosidade de ver, de saber, de vivir.

Esta Vía láctea, galaxia espiral, dentro do noso sistema solar, cuxo nome ten orixe na mitoloxía da  Grecia clásica, debe a súa aparencia leitosa o denominación que lle deron os primeiros observadores do firmamento, que  algúns estudosos atribúen ao astrónomo Demócrito, hai moitos séculos, que tentou demostrar como o aspecto branco do ceo na noite escura, non era senón unha aglomeración de estrelas moi pequenas, aínda que resulte mais poética a explicación da mitoloxía Grega, cando confirma que este fenómeno celeste, non é mais que o leite derramado do peito da Deusa Hera, cando se negou a amamantar ao neno Hércules.

Dacordo coa tradición Santa, do Cristianismo, foi este camiño de estrelas, o que levou a descubrir a tumba do apóstolo Santiago, alá nas terra enlamadas de Compostela, a antiga "Campus Stelae", e que no século XII, ía sacralizar o Códice Calixtino, coa narración da aparición do espírito de Santiago ao emperador Carlomagno indicándolle que seguira a Vía Láctea, como guía ata chegar a Compostela.
Sexa como sexa estamos diante dunha obra inmensa dunha calidade excepcional e dun valor artístico impagable. Un traballo meticuloso dunha coidada presentación, un texto mais que adecuado e preciso, e unhas fotos impresionantes, realizadas por un grupo de profesionais fotógrafos de enorme valía.



Como ben  se da conta pola editorial;


Desde épocas ancentrales el hombre ha levantado la mirada hacia las estrellas buscando respuestas. Y sigue haciéndolo, por interés científico, por atracción hacia lo inmenso y desconocido o sencillamente para contemplar la belleza de los cielos nocturnos.
Cada vez es mayor el número de viajeros que buscan reencontrarse con el espectáculo que ofrece la noche cuando cae el sol. Sin embargo, la contaminación lumínica hace que, en muchas ocasiones, resulte muy complicado visualizar los millones de centelleos sobre nuestras cabezas, un obstáculo que hace que el viajero que busca las estrellas dirija su mirada hacia los cielos limpios y alejados de las grandes ciudades, que le permitan la comunión con la naturaleza y el cosmos.
 
En esta búsqueda, que entronca directamente con un turismo cada vez más consciente de su entorno, y sostenible medioambientalmente, los cielos gallegos parten con gran ventaja. El aislamiento y la belleza del entorno natural que preside algunos de los puntos con mejores características para la observación de las estrellas nos convierten en un lugar ideal para la contemplación de ese espectáculo nocturno que nos brindan los cielos.

martes, 19 de febrero de 2019

CARTAS CON REMITE DE MUJER Y... SILENCIOS DE HOMBRE



Lo peor de los abusos no está en el echo en  si de la violación de la voluntad del que resulta violentado y agredido fisicamente. Sin duda el daño mayor es esa tristeza eterna y permanente que se aloja en el alma, esa desconfiaza y falta de fe ya para siempre en los demas. Ese resulta el mayor daño y tan irreparable como la muerte misma.


Ya sé que con todas las historias que se oyen por la tele esta puede parecer una tontería, pero ¿sabes?, los moratones desaparecieron, pero las sensaciones  vividas no, esas te dejan una buena marca para toda la vida, a quien l sufre y a todos los de alrededor......(Una mujer Pellizcada por la vida., del libro ......Cartas con Remite de Mujer y ...silencios de Hombre).....


Finalmente acabo de terminar de leer el libro que hace unos meses me enviaron los amigos de Agalir Ediciones Solidarias; Cartas con Remite de Mujer y Silencios de hombre, arriesgada apuesta, por la denuncia, la igualdad, la solidaridad y en definitiva un acto de poner voz a las sombras del pasado, el miedo, el dolor, los recuerdos más dolorosos y desgarradores que una persona pueda, mejor que no, guardar en su corazón, y que se nos presentan en forma novelada como cartas o microrelatos.

Se trata de una colección de cartas indefinibles, porque faltan palabras, en las que de forma coloquial y cada una de las victimas a su manera, relata un episodio de abuso sexual, violencia de género, o maltrato físico y psicología, que no acabo de tener muy claro que es peor por sus secuelas en el  cuerpo y el corazón de los que la sufren.
Son cartas sencillas, naturales y espontaneas que recogen algo tan común como asqueroso en nuestras vidas, y que desgraciadamente resulta mas usual de lo que imaginamos, hasta el punto de que muchos de nosotros sabemos bien lo que significa este "Abuso", sea del tipo que sea, y sea ejercido como sea, que siempre por cruel resulta deleznable, sobre todo cuando es ejercido por alguien que está en una posición predominante y por tanto abusa porque puede, por razones de edad, de sexo, de poder económico y posición social, de fuerza física, de conocimientos e inteligencia, etc. tanto da, en definitiva siempre hay que tener claro que implica humillación, y violencia, por lo que no podemos aceptarla jamás.
El libro contiene una buena cantidad de relatos emocionantes, y muy difíciles de digerir, porque sin duda no dejan indiferente a nadie con un mínimo de sensibilidad y humanidad, ejercicio de ser hombres/mujeres, algo que por cierto cada día resulta mas difícil, tristemente.


Las agresiones físicas y psíquicas, se plantean en estas cartas y silencios, de forma natural, en ocasiones aceptadas por la victima, porque no le quedaba más remedio, en otras provocó con el tiempo un efecto de rechazo del que nos hablan con amargura, en otras una autodefensa que condujo a la denuncia, aunque son los menos, porque el miedo siempre presente en estos ejercicios de violencia, lo puede todo.






El abusador, casi siempre cuenta con el silencio de su víctima, porque sabe que el abuso se encadena a la vergüenza y esta calla y se traga el dolor, la humillación y el miedo.
El maltrato, la violación, la agresión sexual, la violencia de género, el abuso continuado, resulta un mal endémico de nuestra sociedad, desde que el mono allá en las praderas Africanas, se puso en pié para poder otear por encima de la crecida hierba, y desde entonces nos hemos tenido que defender con los únicos argumentos y armas que resultan validos contra la violencia de este hombre lobo con el hombre, en que nos convertimos; la razón, la astucia, el sentido común, y la amalgama de todas ellas concluyentes en definitiva en las leyes, que amparen y defiendan contra el imperio de la otra ley; La del más fuerte.



Este libro contiene en todas y cada una de sus páginas un trabajo concienzudo de selección de casos y casos reales, como la vida misma, que estamos acostumbrándonos peligrosamente a ver en los medios de comunicación, tal y como los autores nos presentan en esos varios recortes de periódicos, de casi todo el mundo; Agresiones, violaciones, pederastias, denuncias, silencios, muertes.... lamentablemente forman parte ya de nuestra rutina?, diaria a la hora del desayuno, mientras tomamos nuestro café con churros, y nos desayunamos con un nuevo caso de agresión de género, y van...
Cartas de Mujer y silencios de hombre, empiezan con cuatro cartas de mujeres que han sufrido agresiones sexuales, y continua con otras cuatro de hombres a las que siguen decenas de anónimas denuncias, a lo largo y ancho de casi trescientas páginas de literatura real, de historias de vida con nombre y apellidos aunque se nos presenten de forma anónima, para que conocer ningún dato personal, cuando nos sobran todos, y duelen tanto.
Es curioso ver como algunos de las víctimas, nos cuentan su caso desde una perspectiva alejada en el tiempo, pero que se revive en sus palabras; asco, sucio, miedo, sexo, violencia, agresión, dolor, tristeza, rechazo, soledad, silencio, vergüenza....






Ellos ponen el dolor, ellos nos regalan sus recuerdos, y nosotros como espectadores solidarios compartimos su miedo, y asco, al tiempo que leemos sus relatos, y nos resulta más que duro, imposible continuar, por eso el  tiempo que necesitamos para digerir este compendio de realidad oscura, sucia y violenta que reprobamos.
Cartas de mujer y silencios de hombre, de Agalir Ediciones solidarias, de la mano de Agurtzane Estrada e Iñaki Urdargarin, tanto monta, monta tanto, es sin duda una buena muestra de lo que somos, y al final del libro me asalta una duda a quemarropa; ¿Tenemos esperanza?. ¿Seremos capaces de imaginar un futuro diferente a nuestro pasado?. 
De momento no tengo respuestas, ni pienso entretenerme en buscarlas.
Sin duda comentario aparte merecen los formidables dibujos, y acuarelas de Teresa Ahedo, una artista completa con cuerpo de mujer que nos transmite en sus grises y negros, en sus borrones y sombras, en sus contornos y bocetos, en todos y cada uno de sus magnificos bocetos, un grito vital de amor a la vida, de rechazo al dolor, y de solidaridad con los que de una u otra manera han pasado por estos episodios de violencia, como bien dicen los autores; Ella resulta parte esencial en las sensaciones que uno atrapa a través de los relatos, y con la impresiòn de sus dibujos fresca y palpitante en nuestras retinas, impactadas por el lenguaje con el que Teresa como Flautista de Hamelin, de los pinceles, nos envuelve, nos fustiga, nos desnuda, o nos sumerge en el interior del relato.
Sin duda una buena parte de culpa del impacto que nos causa este libro, hay que achacarlo al trabajo metódico y artístico de Teresa Ahedo.   
Sin duda, un excelente trabajo, mas que profesional y con una cualidad por encima de todas; La búsqueda de la justicia social y la igualdad, al amparo de que hombres y mujeres somos uno.   

miércoles, 13 de febrero de 2019

LA LLAVE PERDIDA.


Hace tiempo, leyendo  a Alice Miller, en su; "La Llave perdida", acerca de las zonas olvidadas del alma humana, en las que tendemos a esconder entre brumas de olvido, aquellos recuerdos de nuestro pasado, que de cuando en cuando asoman entre el humo que difumina lo que no nos gusta y no queremos reconocer como verdades dolorosas, estuve reflexionando sobre el paralelismo existente entre genio e infancia, entre tormentosa niñez y la admiración sobrevenida con el tiempo hacia esos digamos maltratados, reprimidos o incomprendidos creadores, artistas, escritores, visionarios, en suma personas diferentes, por su capacidad intelectual, artística, creadora, o simplemente su sensibilidad especial, que los empuja a sobresalir, y romper las barreras de la mediocridad, la uniformidad del todo y de los todos, en los que nos movemos la inmensa mayoría de los seres humanos. 



Hace tiempo, leyendo el ensayo de 
Pero que es primero el huevo o la gallina?. Es decir fueron, -definámoslo de esta forma, por dura que pueda parecer,-maltratados por ser diferentes, o quizás llegaron a ser genios  y se diferenciaron porque habían sido maltratados y arrastraban ese trauma infantil que los hizo desarrollar ciertas habilidades más allá del común de los mortales?.









Para llegar a entender este hecho diferenciador que sin duda condicionó el desarrollo y el genio a lo largo de la historia de muchos de nuestros más admirados creadores, tendríamos que abrir esas puertas interiores de las mentes cerradas al pasado y los recuerdos de todos y cada uno de ellos, y bucear en los subconscientes de sus infancias, sin duda encontraríamos niños; infelices, reprimidos por una férrea educación, unos padres estrictos, miles de absurdas reglas morales, sociales, culturales, aislamiento, soledad, incomprensión, miedo al pecado y a las llamas de los infiernos entre los visillos de cuartos oscuros en los que la moral religiosa lo impregnaba todo, y a todas horas, sin olvidar en algunos casos, los niños no queridos, ignorados, o incluso odiados por padres enfermos, o carentes de ese llamado instinto paternal que naturalmente tiene que surgir .








Sin duda analizando estos datos la pregunta surge por si sola; ¿Es necesario por tanto para llegar a ser un genio, un artista, de talento reconocido y admirado, un creador en el más amplio sentido de la palabra, en cualquiera de las ramas de las artes, aunque el éxito llegue con el tiempo a veces incluso después de muerto y desaparecido el artífice de la obra, haber tenido una desgraciada e infeliz infancia, que marcara el carácter creativo, y su genio latente haciendo que este se desarrollara hasta alcanzar la admiración de los demás y su reconociendo por excepcional?.

Efectivamente la lista de artistas con duras infancias, síndromes, taras, maltrato, carencia de afecto, etc. es larga, pero ello nos lleva a pensar; ¿Resulta imprescindible haber crecido en  una desgraciada infancia y adolescencia, para ser un creador, y ver el mundo de forma radicalmente diferente a los mediocres que vivimos en la rutina de nuestras pobres vidas?.

Alice Miller busca esta llave perdida en los recuerdos escondidos en el interior de la mente de estos genios , revolviendo en el interior de aquellos sentimientos, tal vez ignorados, o quizás desconocidos para ellos mismos, pero que siguen latiendo en el baúl interior de sus mentes, a lo peor laceradas por aquellos traumas primerizos de los que nunca llegaron a recuperarse.

Artistas infelices, hombres y mujeres  insatisfechos, pero geniales, únicos, irrepetibles, y por ello admirados por todos y envidiados secretamente desde el fondo de nuestros  pequeños corazones de seres vulgares .    





domingo, 3 de febrero de 2019

MI ABUELA EN BLANCO Y NEGRO.



Mi abuela era mi abuela en blanco y negro. 
Mi abuela, era tan solo mi abuela.
Teñida de luto riguroso y obligado y vestido cerrado hasta el cuello, porque el negro era su destino.

Mi abuela no era mi abuela; era mama Sofía.


Recuerdo que de pequeña que era nos teniamos que agachar para besarla y sus manos arrugadas, suaves y cálidas como una caricia.
Nunca tuvo carnet de identidad, ni falta le hizo y una vez que la obligaron  y tuvo que hacerlo
nos lo enseñaba orgullosa, mira lo que pone aqui niño;
-De profesión sus labores.


Y sus ojos chiquititos se reían; sus labores¡.Mentira cochina¡; la casa, mi marido, mis hijos, mis nietos planchar ropa, fregar suelos, haceros la comida, cuidaros si estais enfermos.
Sus labores....¡mentiras cochinas¡, nos decía, riéndo.





Mi abuela no cumplió ochenta años y un mal día se cansó del luto, de dar besos y regalar cariño, de rezarle a la virgen de los Martires en su dormitorio oscuro donde teníamos prohibida la entrada y decir que si a todo con resignaciòn cristiana, y con la misma dignidad de sus labores se jubiló de la vida y nosotros empezamos a echarla de menos.




Ahora, de cuando en cuando la recuerdo como si fuera mi abuela  y no mama Sofia.
Mi abuela, en blanco y negro.