viernes, 17 de noviembre de 2017

A UNA MUJER SIN MIEDO.....LIBRE TE QUIERO.

A UNA MUJER SIN MIEDO..-------------------(Poema primero.).Libre te quiero.

Salió indemne del accidente que había resultado su vida hasta ese instante.
Sacó su mano aterecida de miedo por la ventanilla del odio a la oscuridad buscando un resquicio por donde salir, escapar de aquel infierno, y emprendió una loca huida hacia adelante.

Ante sí, en un instante como un rayo cegador que ilumina deslumbrando la noche en el firmamento de su cielo, su vida se transformó en la realidad de un agujero.
Las palabras tiernas dejaron paso a los reproches y lamentos y poco a poco desaparecieron.


Las miradas de deseo cálidas, suaves amables, se convirtieron en insultos, en requiebros y engaños; meter mentira para sacar verdad, siempre sospecha, siempre semblante huraño, controlando, acaparando su tiempo, su espacio, su aliento.
Salió indemne del accidente de su vida, pero aprendió a moverse con cuidado, a que no se le viera, a no tener sombra, al silencio completo. 




Aprendió contra sí misma a mirar a ambos lados de la calle todo el tiempo. A caminar amparada en los muros de las casas, casi de lado. 
¡La maté porque era mía, la maté porque la quiero. La amo, la mato y me muero.¡ 
No hay amor cuando vive del miedo, cuando es avaricia, sin razón, posesión, asfixia, lujuria del alma y del cuerpo. No hay amor si apresas y encarcelas, si anulas y abominas, si destruyes, si ridiculizas, si encadenas, si golpeas, si te ríes de su Yo y la encarcelas.
Salió indemne del accidente de su vida pero las heridas sangraron demasiado tiempo y tiempo. Todavía duelen. 







Ahora por fin ríe de nuevo, y su sonrisa ilumina el día como el agua fresca de las rosas por San Juan, con las que lava su cara y borra las marcas de aquel sufrimiento. 
Y aprendió a tener cuidado, y a combatir el miedo, a no estar sola, pero tampoco mal acompañada, a quererse a ella misma en primer lugar y sobre todas las cosas para seguir en el camino, buscando su lugar, sin molestar a nadie, casi sin querer, como pasando de puntillas por la vida .
Salió indemne del accidente de su vida, y la mano tendida en la oscuridad sigue buscando el aliento del consuelo, la palabra amiga, la mirada dulce, el abrazo tierno.



Ayer la vi otra vez; tan diferente, tan nueva, recuperada, como antes, tan renacida, tan fresca, y así es como la quiero, sin cadenas, ni lagrimas en los ojos, sin sombras, ni cicatrices; Una mujer tan solo eso.

EMPARDECIDA LUZ.

Tristeza de otoño, calles mojadas adoquines cargados de historias de putas viejas, borracheras de solitarios, y beatas de aldea, que pasan a la salida de la iglesia, o del cementerio de despedirse de sus recuerdos, buscando el refugio de sus huertos en forma de hogar que huele a rancio, añejo olor de coliflor hervida, de bacalao o puerros.

Obtusa tarde, de pasado, preñada de futuros intermitentes que no nos dicen nada. La música del silencio, la poesía del viento, la mirada extraviada detrás de la ventana, perdido en mi presente, mientras pienso agazapado detrás de los visillos del tiempo, observo, espío, la calle frente a mi la observo, con los ojos del silencio.







Un perro olisqueando el viejo tronco del sauce enfermo de `polución y falta de riego y deja su olor en forma de orina marcando territorio. Un anciano distraído, frenazo del autobús que yo cogía para matar el tiempo entre bocinas desentonadas, conversaciones distorsionadas por el ruido, ventanillas empañada y sucias sobre la que apoyaba mi cabeza viendo llover. Una pareja discute, sin despedirse se dan la espalda, ella se gira como sin querer y mira como él se aleja entonces echa a correr tras él, quizás lo alcance y sellen su reconciliación con un beso apasionado. 

Un niño y su pelota de plástico. Zapatos de gorila para mojar los pies, pantalón corto y mochila botando despreocupado sus sueños sobre el asfalto. Chirriar de una verja, la tarde que deja paso al velo de la noche, cierre de cualquier comercio. 

Una señora generosa en carnes, baja de estatura, casi enana, de edad incierta, ni guapa ni fea, indiferente, invisible, traslucida, inexistente salvo para su marido, tal vez lo tenga, o no, o sea viuda, o nunca conoció varón, o tiene tres hijos, dos niños y una niña, el mayor ya casado los otros, tal vez uno mecánico, y la otra dependienta, o empleada de hogar. Y aquí sigo atosigado, confuso, maltrecho, atormentado, perdido en mi interior sin salida al laberinto de mi existencia desconocida mientras contra los cristales de mi balcón, un moscardón verde intenso se da de cabeza en un vano intento de lograr la libertad.
 Para que buscar lo que no es cierto, empardecida luz?.    

jueves, 9 de noviembre de 2017

EL CONTESTADOR AVANZADO



Uno de esos días en los que te has convertido en el enemigo público "number one" , y estás enemistado hasta con tu propia sombra, mal encarado, con ojeras, papada descolgada, patas de gallo y cientos de canas que te quedan en el careto que te mira impertinente desde el reflejo empañado del espejo de tu baño y ducha y tu en pelota picada con aquella cosa colgando, se me ocurrió llamar al servicio técnico de mi compañía telefónica a la que pago todos los meses, para que me siga robando descaradamente .
Me daba que mi teléfono debía estar averiado, porque cada vez que lo descolgaba solo se oía un :tú, tu, tu tu, tan acusador, que me sentía culpable y cómplice, como en la serie de televisión de los años cataplum ;Es Vd. el asesino?.
Armándome de valor y con una taza de café recalentado tomé mi móvil y poniéndome las gafas, privilegios de la edad porque no hay duda de que la juventud es la única enfermedad que se cura con tiempo, como filosofaba mi colega Venancio cuando tenía encima un par de cervezas y media cajetilla de Ducados, gorroneado, que son los que mejor saben, a algún primo incauto que se le tenga cruzado en el camino de cuando la gente bien nacida y educada, no saben que decirse al subir en  el ascensor, y tiran tema del tiempo; el atmosférico, el otro se suele emplear para presumir de achaques, dolores y males. Que mira que hay que ser masoquista, ponerse a ver quien está peor de salud.
Les hablo de estos tugurios de los que ya no quedan, que aún tienen agujero en el suelo para mear y siempre huelen a lejía el herrero, la de lava la señora, y lava el caballero. Reliquia y recuerdo de un tiempo olvidado, y que cuando el Venancio la coge nostálgica, se nos da por intercambiar, como si fueran cromos de aquellos que pegábamos en el álbum, con harina mojada, después ya salió el "Imedio". Y donde vamos a matar el tiempo, que mira que hay que ser necio para empecinarse en lo de "Matar el tiempo", si va a ser el tiempo el que acabará matándote a ti,  sin que te des cuenta.
Allí estaba,  aguardando después de marcar el numero de atención al cliente, a que me dieran los güenos días la voz de uno de esos operadores para clientes platino, que debe ser algo así como el paganini que paga sin dar problemas, porque no entiende de nada, mucho menos las incomprensibles facturas que te dicen que las tienes en la nube. Así son las cosas, como las lentejas o las tomas o las dejas. Como es de urbanismo y cortesía por encima de to, como proclama el Elías, puro sentido común, el menos común de los sentidos, y derramando filosofía popular de la que se aprende detrás de un mostrador de aguantar y escuchar día tras día, borrachos, imberbes, estúpidos matones de navaja barriobajera, maridos celosos, putas que llegan o van a su burdel, policías de paisano, y toda clase de escoria de la que se compone este género humano y en donde cada vez milita menos gente.
Cuando voy y oigo, -Este es el contestador avanzado de Pi, al oír la señal diga alto y claro o pulse:
1, si quiere notificar una incidencia o avería de su línea telefónica.
2, para consultas sobre su factura.
3, si lo que desea es contratar un nuevo servicio.
4, en el caso de que quiera volver a escuchar nuevamente este mensaje.
Piiiiiiititipiiiiii.
Hostia¡, Pi; tres, catorce, dieciséis, la incógnita de las putas ecuaciones de segundo grado, logaritmos y derivadas.  La madre que los parió ¡a ellos y al contestador avanzado ese; consumiendo una buena dosis de adrenalina, de la que genera mi sistema nervioso cuando estoy en trance, un trago de cafeína, del café que se me estaba enfriando y de mala lechina, cuando me cabreo con estas cosas y maquinas .
Colgado de las alturas, pensando, como Serrat, en que debería darle al techo una mano de pintura,  el puñetero contestador avanzado, ya se había soltado el pelo y empezaba a repetir; diga 1, si-diga o pulse dos, si..y tres, y la misma historia del revés, y Yo allí plantado, érase un hombre a un móvil pegado.
Finalmente, haciéndole un regate a lo Mesi,  conseguí soltarle un grandioso Uno, y aquello ya fue el mundo mundial cuando mi amigo cambia la letra de la coplilla y se lanza por peteneras con otro:
Diga o marque uno para averías de línea fija o internet.
Dos, si su línea funciona, pero con ruidos e intermitencias
Tres si ha apagado su  reuter y el wiffi no responde.
Cuatro si lo que desea es hablar con uno de nuestros operadores.
Cuatro, cuatrooo. Energúmeno y poseso gritándole a aquella cosa, y sin cortarse un pelo va y me suelta.
Disculpe; no le hemos entendido, por favor diga o pulse 1, si lo que quiere 2, Tres el mundo al revés, Dios mío querido pero que habré hecho Yo para merecer esto?
La madre de todos los contestadores avanzados y el puto ingeniero cabrito que los inventó. 


Tras un par de ejercicios rápidos, de esos de mi monitor de Yoga, para alcanzar la serenidad de cuerpo y alma, que asolan mi vida y que me arrastran por el tobogán del si algo tiene solución, para que preocuparse, mejor dejarlo pasar y ya se solucionará por si solo, y si no la tiene, ¿para qué vas a amargarte con la preocupación de buscarle solución a algo irremediable?. Finalmente el colega robotizado que moraba en el interior del contestador avanzado entendió mi suplica en forma de número cuatro y se dignó pasar mi llamada a un humano. ¡Albricias exclamé sabiéndome triunfador, mientras escuchaba como al otro lado de la línea se rendían con un casi inaudible:
-No se retire en breves momentos le atenderá uno de nuestros operadores.
No, si ya sabía Yo que el que la sigue la consigue.
Musiquilla, musiquilla y más musiquilla mientras me contestaban un; En estos momentos todos nuestros operadores se encuentran ocupados, en breves momentos atenderemos su llamada.
Musiquilla, musiquilla y Yo de los nervios, al volver a escuchar por nonagésima vez la misma historia; todos nuestros operadores se encuentran.
Doce minutos de musiquilla más tarde, me vino a la memoria aquello de: En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, las tropas nacionales han alcanzado sus últimos objetivos. Españoles, la guerra ha terminado.
Mientras colgaba la llamada, me  juré no volver a llamar a una puñetera compañía de telecomunicaciones con contestador avanzado en lo que me quedaba de vida.
Desde entonces la línea fija de mi teléfono ha permanecido muda y Yo continuo pagando religiosamente mis facturas a mi compañía de teléfono, y por muchos años, porque si intentara, cambiarme de compañía, creo que moriría en el intento laberintico de portabilidades, ofertas y contraofertas, derechos de retracto y tanteo hechos para que el consumidor como Yo, se pierda en las profundidades abisales de los avernos globalizadores de este mercado en que han convertido nuestro día a día.

angel Utrera.

sábado, 21 de octubre de 2017

VIOLENCIA Y FUERZA FISICA.




Para algunos filósofos la justificación de la violencia se encuentra en su misma esencia, ya que resulta mucho mas difícil y costoso física y emocionalmente conseguir la admiración y el cariño de alguien, que te ignora y desprecia, que emprenderla a golpes con él y entablar una pelea sabiendo que eres más fuerte y por consiguiente vas a derrotar sin duda a tu escéptico contrincante al que deseas conquistar  o tan solo conseguir su aquiescencia.





Razonar serenamente y encontrar argumentos para convencer es bastante más costoso que recurrir a la violencia y tu fuerza física, que a la postre es bastante menos agotador que usar la fuerza de la razón, en ello hemos avanzado  muy poco campo desde que el hombre se irguió sobre la alta hierba de las sabanas para otear el horizonte, seguimos siendo primates apenas desarrollados mentalmente.


lunes, 9 de octubre de 2017

TRIUNFAR SOBRE EL OLVIDO.

Triunfar sobre el olvido;
mientras brotan flores
entre las tumbas olvidadas de los viejos cementerios
ahora vacíos.
O al pié de las tapias encaladas en sangre de cuerpos destrozados por el miedo
o quizás en cualquier cuneta oscura de un camino a ninguna parte,
donde se escucha todavia el eco mil veces repetido de un tiro en la nuca
de tantos inocentes masacrados sin destino.
Triunfar sobre el olvido¡.

Y entre tanto
 con el puño en alto, dibujar en el viento los recuerdos de los ausentes,
 las imagenes calladas de los que se fueron y el miedo de sus asesinos.
Triunfar sobre el olvido;
mientras nos niegan la realidad de lo que sin duda fue el horror enaltecido
el temor en carne viva,
la verguenza de la venganza de los vencedores
el odio desmedido.

Recordar para no repetir errores.

Y triunfar sobre el olvido.

FANTASMAS EN LA NOCHE.

En ocasiones....


; mi dormitorio se llena de sombras y fantasmas y convierten en irrespirable el poco aire que entra en mis pulmones a bocanadas y aunque pretendas abrir la ventana para ventilar la habitaciòn estos no desaparecen y la sensaciòn de asfixia se convierte en insoportable en tanto la angustia atenaza mi garganta y el miedo lo envuelve todo con un papel de celofan de horror sangriento y doloroso al que se acostumbran los demas, pero que para ti resulta minuto a minuto tan insoportable como la idea de la muerte .




Mientras intentas combatir este pánico con la fuerza de la razón;

ellos, estos fantasmas del pasado, danzan freneticamente a tu alrrededor, en un aquelarre mágico, atronador de silencios y sombras y se burlan de tu miedo mientras se rien grotescamente de ti una y mil veces, hasta que despiertas bañado en sudor, los puños apretados, y la llama del desconsuelo ardiendo en el interior de tu cuerpo tan desnudo como maltratado.

lunes, 2 de octubre de 2017

A CARCELERA.

Hai uns días co gallo da aparición do numero tres da revista de poesía Olga;   revista de Poesía Galega en Madrid, que nace do sentir dun grupo de poetas " Bilbao",  que dende o ano 1996  ata o verán do 2015, se reunían no salón cheo de fume e calor de corpos daquel café aberto no 1887, co nome de "Café Comercial", daquela glorieta de Bilbao, no Madrileño barrio de Fuencarral, polo que Eu pasaba as veces perdido no meu vagar dos poucos anos, soños e pensamentos mais ou menos negros, cun paquete de pipas de mirasol, no peto do meu pantalón de pana, dende o numero 120 da rúa Bravo Murillo ,onde vivía cos meus pais e irmáns, alí mesmo ao pé do escalectrix dos Catro Caminos, cara a Gran Via e Sol, e volta pola cidade Universitaria, Moncloa, San Francisco de Sales, arriba, naquelas tardes de Sábado nas que a rutina dos estudios víase rachada a caída da tarde, por aqueles interminables meus paseos, que remataban sempre co bocata de calamares de cea, comprado nalgún daqueles bares de fritangas e chan cheos de merda, papeis manchados de graxa, cascaras e cabichas de cigarro, porque aínda non estaba prohibido fumar neles, acordeime, digo retomando o fío da miña narración daquela fermosa tolemia que capitaneaba  Jose Luis Lopez Del Rio ; A Carcelera.
O mais cerca que Eu nunca estiven daquel grupo de escritores e poetas que se reunían xa naqueles días, no Café Comercial, dos que por suposto non sabía nada en absoluto, era cando buscando algo, aínda que non sei moi ben que, aquel rapaz novo de pelo a lo afro que fun Eu, se acercaba a aquel local de Jose Luis: A Carcelera,  moi preto do barrio de Malasaña, que despois íase poñer de moda como lugar de copas, e movida, pero que daquela aínda resultaba bastante soso e tranquilo.







 Alí, naquel sóutano, dende onde polas fiestras con reixas e barrotes de ferro podías ver pasar a xente na rúa,  mesmo podías participar nun curso de cinematografía, que tomarche un Fino La Ina, ou un Tio Pepe, escoitando cante jondo ou flamenco, por cataores saídos Deus sabe de onde.
A asociación cultural de nome tan sorprendente como curioso para aqueles anos grises de ausencia de liberdade, Tribunal de Orde Publico, lei de vagos e maleantes, grises e outras marabillas do mundo mundial do que o Pais dos golpistas, co Xeneral Franco a cabeza era o "number one" ; A Carcelera,  crease no ano 1974. Tiña o seu lugar de reunión no numero dez da rúa de Monteleón, e o seu nome xurde do cante flamenco que se cantaba sen guitarras, a pao seco, nas abarrotadas cárceres do  represor franquista, baixo  a dirección de Jose Luis Lopez del Rio, que mesmo foi o culpable da  creación da cooperativa de cine Andalusí, que produzo a película que recolle os terribles sucesos ocorridos no ano 1933 de todos coñecidos: Casas Viejas. Alma mater incansable e espírito da actividade cultural que esta foi quen de ter desenvolvido durante mais de vinte anos, nos que chegou a ter case que 300 socios  e para algúns mesmo pódese considerar a Carcelera, como a primeira sa de cine independente que existiu en Madrid, onde poucos anos mais tarde, íanse abrir as primeiras salas de cine del chamado "Arte y ensallo".
Moitos daqueles socios e simpatizantes, coma min, participaban activamente cada sábado nas "Huergas" (juergas- pronunciado segundo o deje andaluz- derivación de folga, na súa acepción de folgarse, devagar ou sentir e desfrutar o pracer de non ter que facer nada por obriga, tan so polo verme da cultura).
 Angel Utrera.


martes, 12 de septiembre de 2017

DE CONGOSTRAS E CORREDOIRAS.

Congostras dinse das vías ou camiños estreitos. Camiños de carro máis fondo ca o terreo que o rodea.
Congostra é un nome composto de tres sílabas. Como case que todas as cousas fermosas, misteriosas e  sorprendentes é do xénero feminino, o mesmo que corredoiras.
Nos tempos nos que aínda a "Santa Compaña", transitaba en tortuosa procesión buscando incautos os que agregar a súa peregrinase cara ningures, se non andabas lixeiro e atopabas terra santa baixo un cruceiro, ou no adro de calquera capela ou Ermida, cando se escoitaba a Letonia de morte dos que penaban e espiaban os seus pecados no limbo das fragas nas escuras noites dos outonos interminables e solitarios, corrías o perigo real de quedar atrapado para sempre naquela corda de presos do mais alá, mendicantes dun rosario, ou unha oración pola salvación das súas almas, negro betume.

Congostras e corredoiras polas que nas frías noites de plenilunio as bruxas acudían os aquelarres, cos trasnos e invocaban os demos dos avernos, cos que copular en salvaxe danza macabra de machos cabríos e sangue, no mais oculto das fragas.  
Aquelas Congostras e corredoiras, escuras, solitarias, empedradas de tristura e saudade polas que corría a auga libre, e  que coma misteriosas veas dun corpo descoñecido levaban os cristiáns dunha aldea a outra os días de Feira, os de festas de gardar e romaría, cando non de ir as mozas se trataba, desapareceron no arrebolar salvaxe dos novos tempos, nos que non gardamos lugar para a historia, os recordos, ou as palabras en forma de contos e lendas, o xeito mais  puro e duro de narración oral e cultura dos pobos.



Corredoiras de gaiteiros, pandereteiras  e festa, enlousadas de suor e traballo nos tempos de sega ou de sementar. Corredoiras de muíños onde moer o grao que levaban aqueles carros de madeira de buxo e eixe de ferro que cantaban enchendo os silencios do bosque, mentres subían ou baixaban tirados polos bois en triste monologo de pensamentos e contas dos homes de pel cheas de enrugas e curtida polo sol e o vento.
Aquelas congostras e corredoiras que recorrían estes homes duros e calados de si señor e respectuosa cabeza baixa diante do amo, e mulleres de bágoas en silencio e pano na cabeza, en branco e negro, coma as súas ilusións e esperanzas dunha vida mellor, que nunca chega.  
Congostras e corredoiras, de pingas de brétema e árbores espidos nos outonos, ou de follas de verde e auga cando os raios dos ceos traspasaban a espesura e desdibuxaban e fantasiaban a realidade xogando as agochadas no lusco fusco do día, ou tralo primeiro velo das noites humbrías, mentres as carricantas e as vagalumes alumeaban nas sombras dos taúdes .  

Congostras e corredoiras, sendeiros e camiños a nada, pasado esquecido e abandonado entre o musgo das pedras ennegrecidas, as arbores putrefactas, e os regatos e regos secos dia tras dias.
Congostras de silencio, de morte en vida, de sombras fuxidas, de furnas e furacáns que levaron aquel xeito de entender os homes e as bestas as fragas, a palabra, a madeira e a pedra da vida que vendemos.   

Angel Utrera. 

lunes, 11 de septiembre de 2017

EL ESPANTO DE VIVIR.

Mucha gente cree, y está convencida de que la soledad  es el peor de los sufrimientos. Ya lo se. Pero, sin duda no es lo mismo estar solo, que sentirse solo.
Sentirte solo, no tener a nadie a quien recurrir en caso de enfermedad. Alguien a quien pedir ayuda cuando mas lo necesitas, para que cuide de ti o simplemente te preste apoyo o te escuche. Incluso morirse solo y que nadie te eche de menos. 

Tu cuerpo putrefacto, corrompido, momificado que reaparece al cabo de los años, sin que nadie, absolutamente nadie; familia, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, nadie se dé cuenta de tu ausencia, solo el banco reclamando el reembolso de las cuotas de tu préstamo impagadas. 



Quién sabe, si, tal vez sea lo peor, horroroso, desesperante sin duda.
Pero; Que decir de la destrucción y el hambre, del frío en los huesos y no tener donde refugiarse, de la sed que desgarra la garganta y hace padecer alucinaciones mientras tus músculos y tejidos se secan lentamente.

 De la ceguera permanente que llenan de sombras sumergiéndote en una obscuridad total, tus sentidos, hasta volverte loco. Que pensar del miedo que paraliza hasta nuestra  capacidad de razonar y reaccionar?. 

Que decir del horror de la guerra, del llanto de los que se ahogan, del pánico ante las llamas del fuego y no poder escapar?.
 O de la violencia del poderoso, del asesino, del violador anónimo?.
Alguien cree que mejor o peor todo este inmenso horror a la soledad?.

Todo esto y mucho más que puedas imaginar, resulta tan solo manifestaciones diferentes del dolor, el espanto de vivir, perdón quise decir morir.       

lunes, 28 de agosto de 2017

A REVISTA OLGA E O GRUPO POETICO "BILBAO".


A revista de Poesía Galega en Madrid,"OLGA"; nace do sentir dun grupo de poetas , co mesmo nome que a Glorieta onde se localiza o café que ialles server de acubillo; " Bilbao", quince poetas, que dende o ano 1996  ata o verán do 2015,se reunían no salón cheo de fume e calor de corpos daquel café aberto no 1887, co nome de "Café Comercial". Daquela glorieta de Bilbao, no Madrileño barrio de Fuencarral, polo que Eu pasaba as veces perdido no meu vagar dos poucos anos, soños e pensamentos mais ou menos negros, cun paquete de pipas de mirasol, no peto do meu pantalón de pana, dende o numero 120 da rúa Bravo Murillo ,onde vivia cos meus pais e irmans, ali mesmo ao pé do escalestrix dos Catro Caminos, cara a Gran Via e Sol, e volta pola cidade Universitaria, Moncloa, San Francisco de Sales, arriba, naquelas tardes de Sábado nas que a rutina dos estudios viase rachada a caida da tarde, por aqueles interminables meus paseos, que remataban sempre co bocata de calamares de cea, comprado nalgún daqueles bares de fritangas e chan cheos de merda, papeis manchados de grasa, cascaras e cabichas de cigarro, porque aínda non estaba proibido fumar neles.




O mais cerca que Eu nunca estiven daquel grupo de escritores e poetas que se reunían xa naqueles días, no Café Comercial, dos que por soposto non sabía nada en absoluto, era cando buscando algo, aínda que non sei moi ben que,aquel rapaz novo de pelo a lo afro que fun Eu, se acercaba a aquel local de Jose Luis, xa non me lembro dos seus apellido, sintoo: A Carcelera,  moi preto do barrio de Malasaña, que despois iase poñer de moda como lugar de copas, e movida, pero que daquela aínda resultaba bastante soso e tranquilo. 
Ali, naquel sotano, dende onde polas fiestras con reixas e barrotes de ferro podias ver pasar a xente na rúa,  mesmo podias participar nun curso de cinematografía, que tomarche un Fino Laina, ou un Tio Pepe, escoitando cante jonde ou flamenco, por cataores saidos Deus sabe de onde.



O Comercial, como case que todos os bares e cafés do Madrid mais castizo, onde os madrileños de sempre, facían gala xenerosamente mais da súa chulería, e pose ante a vida, mais ou menos chulesco, que coa retranca que nos atribuen os Galegos, abriase de par en par as rúas cunha daquela portas de torno xiratorio, que deixaba os fríos de fora, alá, en tanto gardaba o tipico cheiro doce das tertulias do café recen molido e fumeantes sobre as mesas de marmol branco, xa non os da post guerra, anos grises de fame, medo e odio, lousas e lápidas roubadas nos cemiterios, que a picaresca estivo e continua a estar a orden do día no noso Pais, pero aínda así cargadas de sentido, de historia e de palabras.

Ali ianse reunir estes homes e mulleres, saidos e chegados na diaspora, e refuxiados na capital do mundo mundial, a das Españas todas, para falar entre outras cousas de literatura e poesía, e anos mais tarde unha vez pechadas para sempre as portas do pasado, dun tempo e un espazo, nin mellor, nin peor, tan so diferente abren esta xanela maxica a través dunha revista de nome tan suxerente como cálido e sensual o mesmo tempo: Olga.











Benvidos pois a palabra, a reflexiòn, a historia de vida, esta mesma vida que vendemos, en forma de verso na que deixar pegadas de beleza, de sensibilidade, e medos e saudades, de tremores e esquecemento, de negruras e tempestades, benvidos o que Olga nos ofrece, dende xa, e van tan so tres numeros.
Parabens a Vicente Araguas, Luz Pichel, Manuel Pereira Valcarcel, Rafa Yañez, e todos os culpables desta fermosa aventura, cara as Itacas de cada quen.

Angel Utrera