sábado, 29 de junio de 2013

REGRESO A LA ORILLA.......



Agora que temos tempo imos contar mentiras, tralara...polo mar corren as lebres polo monte as sardiñas tralara.....
¿Recordan a canción da nosa nenez?.
Isto ven a conto de que o outro dia fun ata a Estrada, fantástica Vila, chea de vida e actividade cultural e que por certo andaban de Festas.
Ia a co animo de ver e desfrutar dunha desas sesións de fotos, das que fan os outros e a que as veces vas por cumprir, por amizade, curiosidade ou simplemente porque non tes nada mellor que facer.
Neste caso acudín por ver o traballo dunha desas intrépidas reporteiras, fotografas da nova fornada que ven empurrando forte os que coma min xa temos algún ano de mais.
Aroa, -como no conto do cazador que vai polo monte e o ir tirarlle un tiro a un coello que se pon a tiro, tropeza e cae no río e o saír leva o cesto cheo de troitas e mais colle o coello que co susto do disparo morreu dun ataque ao corazón- pois dígovos que nas fotos desta rapariga quedan reflectidos os medos, trunfos e fracasos do cazador ausente, e dos pescadores, que quedaron atrapados no intre máxico do clic da cámara da nosa fotografa, xa para sempre.
Na posta en escea  de  “REGRESO A LA ORILLA” que así se titula a exposición destas mais ou menos vinte fotografías fundamentalmente en cor, Aroa -Alma mater de Catro Gatos, se atreve cos soños e fantasías dos pescadores do noso mundo dos soños, atrapando no intre preciso da mirada curiosa e impertinente da fotografa o  imperturbable dun instante, cheo de guiños a vida, os recordos, ao perdas dun tempo se escaso non xa pasado, ao menos si diferente, atrapado na pupila desta nena grande que soña coa irrealidade do que non somos, pero que está hai como pobo, coma xente invisible coma todos e cada un de nos e facendo aquilo que mais lles gusta.
Aroa nos presenta na sala de exposición de Caixanova, na Estrada unha nova forma de ver algo tan sinxelo como a pesca, o río, a xente normal da bisbarra no intre de botar a caña o cebo e esperar a picada do peixe.
Botase de menos mais, mais fotos, mais desparpajo nas tomas- as veces roubadas, as veces posadas, as veces nun artificio imposible, as veces totalmente libres e espontáneas, porque ainas de todo tipo.
Botase en falta  mais branco e negro, (aínda que admito, pode ser un defecto meu, xa que son un namorado da ausencia de cor), a maioría das fotos son en cor, cunha perfecta execución, luz e posta no marco axeitado, pero que Eu particularmente preferiría en moitas delas as sombras e luces, do claroscuro, o que nos da o branco e negro.
Aroa sabe o que quere, e xoga coa cámara, ata deixarnos a impresión de que non está alí e que estamos a botar unha ollada a través dunha ventá ao pasado, no presente, cheos de esperanza no futuro, e esquecéndonos deste gris presente.
Parabéns e dende logo aconséllovos facer unha visita detidamente para saborear todas e cada unha destas imaxes coas que nos agasalla Aroa, da que sen dubida imos seguir escoitando falar nesto mundo da farándula fotográfica.
Por certo a escenografia e complementaria da temàtica e o que se quere deixar constatado na mostra; A PESCA, A XENTE DOS RIOS, OS PESCADORES E OS SEUS SOÑOS. ...







jueves, 13 de junio de 2013

AUGA AMARGA.


 Auga:
Irrealidade esperada ,
un soño,
a esperanza entre as mans licuada
Auga,
que escapa
que non atrapas
que choras en saudades
e que nos ata.

Auga
que non calma a sede
que non sacia o amargo sabor
do que berra
en bagoas, que matan .
Auga
borrosa imaxe
que cambia coa alborada.




Auga
nas entrañas
corpo e alma
espido ser
ceo e terra
barro e cañas.
Auga
bicos de sangue
abrazos de xeo
miradas de ceno e lama
Auga…… 

EN EL ASCENSOR........

En casa se ignoran, se cruzan por el pasillo pero no se miran, son invisibles. Espectros que tienen vida propia pero no la comparten. Comen juntos en absoluto silencio. Parece que están solo el uno y el otro en si mismo encerrados, pero no es que lo parezca es que es lo natural para ellos.
Comparten  casa, cama y  vida pero no se conocen. Sencillamente se ignoran, no existen  como pareja, ni matrimonio, solo son el uno y el otro.
En el ascensor, cuando por casualidad coinciden al volver de sus trabajos, o bien regresan juntos de una consulta médica, o de un paseo una agradable tarde cualquiera de otoño o primavera, todo es diferente. Se abalanzan uno sobre el otro, arrancándose casi la ropa a trompicones con la prisa que impone la lujuria,  en una unión de cuerpos y deseos frustrados, anhelos de placer desaforado, bocas comprimidas una contra otra en un beso eterno, en un buscarse de lenguas y salivas, mientras su miembro erecto penetra en la herida de su amada, y se vacía en una sinfonía acompasada de gemidos y susurros de cuatro minutos, lo que dura la subida hasta el sexto A, donde ingrávidos dormitan después del desenfreno.

Cuatro minutos apenas, en los que viven la vida que vendemos en un ascensor de  motor cuerdas y poleas, entre chirridos de hierros



y sudor de cuerpos que se entregan al deseo y el sexo.

jueves, 6 de junio de 2013

TRIO.



Se conocieron una tarde en cualquier bar de barrio junto a un parque. Eran pareja desde hacia ya varios años y llevaban tiempo planeando iniciar la vida juntos. De vez en cuando ella se quedaba a dormir en su casa, nunca al contrario, como si existiera un código no escrito que así lo acordara... Ya conocían sus cuerpos hasta el mas intimo agujero negro del ultimo poro de sus pieles en los que el había investigado con su lengua y se había introducido hasta el fondo vaciando el deseo, el miedo y la curiosidad de los amantes. Ella no se sentía realizada completamente  en sus sueños picantes mas íntimos, no del todo completa en sus deseos, como si a veces esperara algo mas de él, pero nunca le decía nada, le ocultaba aquella insania por vergüenza, esta frustración pequeña de mujer insatisfecha, esquivaba su mirada cuando se dejaba caer a su lado, espalda contra espalda, y le repetía un te quiero, y como un halago,  me ha gustado mucho.  
Las copas hicieron el resto, una conversación agradable, un ambiente adecuado, medias palabras insinuantes, un toque en el pelo, una caricia como sin querer, un roce, y a pesar de acabar de conocerse, acabaron camino de la casa de él, los tres como si tal cosa,  viejos amigos, para tomar la penúltima de madrugada.
Una vez en casa; la música suave, la luz tamizada por un paño y sin ensayo previo, naturalmente, cada uno fue adoptando el papel esperado. El por detrás introducía sus manos por debajo de la blusa y acaricia los pechos de Ariadna, soltando la presilla del sujetador. El otro de frente se fundía en un rebuscar de lenguas en una sola boca, saboreando su saliva, entrando y saliendo con avaricia, mientras ella  desabrochaba el botón plateado del vaquero y calibraba el tamaño del ariete que liberado se mostraba insolentemente iniesto, amenazante .
A partir de ahí todo fue como un revoltijo incontrolable, un remolino de brazos y manos que acariciaban sensualmente los tres cuerpos desnudos de los amantes, sin regateo ni reservarse nada para si, todo vale en el amor y en el sexo.
La boca de ella que atrapa y engulle la verga del novio, unos jadeos, unas miradas, el deseo que crece y crece y pide a gritos que penetren en su cuerpo y que la sacien.
Y de repente el trío se deshace, remata la partida y Ariadna empuja suavemente a su compañero y le susurra al oído una disculpa, un espera déjame con él a solas para atraparle, quiero probar con otro hombre.
Y en el instante siguiente lo  arrastra sobre la cama y se hunde sobre su verga cabalgando desbocada gritando como nunca en un orgasmo inacabable hasta vaciarlo.

Mientras sentado en una silla, él se masturba con violencia y rabia, mirándolos como follan, sintiéndose traicionado, excluido y engañado   y odia el deseo que ha descubierto por jugar peligrosamente con el fuego del deseo en su amada, con la que nunca volverá después de esta noche, ahora lo sabe mientras se corre y eyacula sobre el suelo vacío de su fracaso sabiendo que el trío ha roto su pareja.

(AS FOTOS CORRESPONDEN OS FOTOGRAFOS.- AERIC MEREDIH GOUJON; ALECIO ANDRADE;ALSUSH-SUWA; Y JOSEPHINE SACABO).

EN SECRETO LA AÑORANZA.


Puedo tomar tu mano
y entrelazarla con la mia
sin temblar de dudas ni de miedos.







Puedo mirarte con la seguridad de la distancia
y en el pasado.
Puedo soñarte y desearte con lujuria
Puedo seguir tus pasos y olvidarte
Puedo mirar tus ojos y no verte
Y hablar de nuestras cosas como antes
Puedo decir tu nombre sin vergüenza
y añorarte.
Pero por mas que lo intento
no puedo dejarte.
Romper con tu recuerdo
ignorarte en cada instante.
Puedo seguir sintiendo que te amo
sin amarte
Y jugar al juego de los secretos
mas amargo
Puedo abrazarte en las sombras del pasado
Y en el presente soñarte
si me dejas.
Pero por mas que quiera
no puedo vivir sin lo que fuiste
y fingir que era mentira que te quise
aunque me duela.