martes, 23 de febrero de 2016

REVISTA "ACENTO CULTURAL"


Continuo con el repaso de las revistas poetico literarias de los años cincuenta, sesenta del siglo pasado en nuestro Pais, hoy ACENTO CULTURAL,revista tambien desaparecida y que no solo contaba entre sus actividades con la publicacion sobre literatura y poesia, seino tambien cine, y cultura en general.....



.........Pero antes, quiero rectificar la cronología que me atribuye con relación a la revista Acento Culturaldel SEU, el primer trabajo que tuve al llegar a Madrid, y donde empecé a ser un crítico -relativamente- conocido. Llegué a Madrid a finales de octubre de 1958 recién licenciado en Derecho en Pamplona, donde fui jefe provincial del SEU, y con la "mili" hecha, con una beca para el Colegio Mayor Francisco Franco, trabé amistad allí con Carlos Vélez e Isaac Montero, director y redactor-jefe de la revista Acento Cultural, que luego entrarían en una primera crisis tras la salida del segundo de la misma en el otoño siguiente, entrando después, tras casarse con la inolvidable traductora Esther (Tereto)Benítez, ya fallecida, a trabajar en el diario Pueblo de Emilio Romero, a las órdenes directas de Jesús de la Serna. En el otoño de 1959, entré a trabajar en la citada revista como "secretario de redacción", donde cobraba un sueldo de 1.250 pesetas al mes, lo que con la beca "sindical" de la que gozaba subvenía ampliamente mis necesidades. Y esto fue todo a secas, antes de mi breve carrera sindical, que Jordi Gracia describe bastante mal.
Yo no era nada en el SEU entonces, aunque lo fui después, ya que en el otoño de 1960 Jesús-Aparicio Bernal Sánchez me nombró jefe de su secretaria personal, en sustitución de mi buen amigo José Antonio Sexmilo, trágicamente fallecido, donde compaginaba mi trabajo con el de Acento, y fue mucho después cuando me nombraría inspector nacional del SEU, cargo en el que duraría unos tres meses, antes de que Jesús-Aparicio Bernal fuera sustituido por Rodolfo Martín Villa ya no recuerdo cuando, tras la desaparición de Acento. Quien me envió de jefe de estudios al colegio mayor Santa María de Europa, donde encontraría trabajo como crítico en la revista Aulas, también de la delegación del Movimiento, en la que llegué a la subdirección. Pero esto ya no entra en el libro de Jordi Gracia, aunque debiera hacerlo. Bueno, el libro trata de la evolución de la resistencia antifranquista durante el franquismo mismo, desde 1940 hasta 1962, donde la historia de Acento (1958-1962) es el capítulo casi final, con un apéndice dedicado a Cuadernos de Arte y Pensamiento, editado durante unos pocos meses por el SEU en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, con quien compartimos colaboradores como Valeriano Bozal o César Santos Fontenla, e hizo sus primeros pinitos Fernando Sánchez Dragó y que sólo duró cuatro números. Pero empieza mucho antes, con las revistas Índice (con altibajos), Ínsula (siempre), Papeles de Son Armadans de Cela (que tendió la mano a los exiliados), la católica El Ciervo, Primer Acto, Layeen Barcelona (también del Movimiento), y como Destino (a veces) yRevista (inspirada por Ridruejo), las también del SEU La Hora y Alcalá,que recogieron las primeras firmas de Sánchez Ferlosio, o en la Revista Española de Rodríguez Moñino, las de Juan Benet, Juan Marsé, Jaime Gil de Biedma, o pintores como Tàpies y Guinovart. Ésa es más o menos nuestra juventud, de la que a trozos algunos podemos sentirnos satisfechos de haber podido salir indemnes, aunque nos dejásemos muchos pelos en la gatera. Sólo queda el episodio del encuentro de Jordi Gracia, con el verdadero protagonista de esta historia, Dionisio Ridruejo, el precursor de todos como falangista, poeta, y rebelde contra el franquismo, lo que le valió más persecuciones que a nadie, político democrático y modelo hasta el final, pues falleció pocos meses antes de que desapareciera el propio dictador.
 Dionisio Ridruejo articulo de critica literaria sobre el libro de
JORDI GRACIA  23 DIC 2006.......Acerca de la Resistencia.(EL PAIS 28/12/2006)





Otra muestra de la militancia literaria y su repercusion politica nos la facilita en su excelente trabajo sobre Machado, publicado en "ARCE, (Asociacion de revistas culturales e españa).... Cuando de aquello también hacía veinte años, por Araceli Iravedra

............Distinto y más audaz es el talante de Acento cultural , que dedica a Machado su entrega de marzo de 1959. Y ello pese a que también esta revista vinculada al S.E.U. —aunque presidida por un extraordinario espíritu de independencia— hubo de padecer las coerciones de la censura. Con todo, tanto en el texto inicial que precede a las colaboraciones como en la «Antología de urgencia» que cierra el volumen se adivina una clara voluntad de mostrar el rostro «nefando» del poeta. 



Desde luego no podemos suponer inocente que el editorial se abra evocando los emblemáticos versos finales de «El mañana efímero», poco menos que convertidos en lema de la poesía de la resistencia; y el lamento que sigue por la intacta vigencia del mensaje machadiano 
—«tan realmente válido como a su muerte»— no ofrece lugar a dudas. Las colaboraciones acogidas por la revista se reparten entre la prosa y el verso. Y si entre las primeras se cuentan ensayos que sientan algunos presupuestos del realismo social (en las firmas de Garciasol o Moreno Galván), Acento no logra evitar la injerencia de «una palabra católica, una palabra cristiana, una palabra española, rabiosa y auténticamente española», a cargo de Adolfo Muñoz Alonso. De las colaboraciones en verso, varias son las voces que cultivan por entonces la poesía social —Figuera, De Luis, Caballero Bonald, Goytisolo, López Pacheco— y que proponen la imagen y el discurso de Machado consabidos: el poeta que muere por su pueblo y cuya palabra ejemplar alberga una virtualidad salvífica.

 No obstante, si nos atenemos al testimonio de Celaya (1979: 123), faltan algunas composiciones que no lograron burlar la censura (entre otras, las de Otero y el 


mismo Celaya): el Director General de Prensa prohíbe toda alusión a los homenajes de Colliure y Segovia y ordena la inclusión de los poemas leídos en el homenaje oficial de Soria (y, en efecto, se publican los de López Anglada, Salvador Jiménez o Manuel Alcántara). Con estos datos, resulta sin embargo sorprendente que en la antología machadiana que incorpora la revista sea Campos de Castilla el libro de poesía mejor representado —con predominio de los versos civiles y 



combativos—, y la selección dé entrada asimismo a las provocaciones de Mairena, en textos a veces tan inequívocamente acusatorios como éste: «La patria [...] es, en España, un sentimiento sencillamente popular, del cual suelen jactarse los señoritos. En los trances más duros, los señoritos la invaden y la venden, el pueblo la compra con su sangre y no la mienta siquiera». Arbitrariedades censoras aparte, queda claro que se ha resquebrajado la compacta imagen de Machado como poeta ensimismado, soñador, incansable sondeador del misterio, para colarse ya sin remedio por esa fisura el icono progresista que deposita la esperanza colectiva en el martilleo coral de los yunques.


sábado, 13 de febrero de 2016

A NOITE EN BRANCO 8blog personal de Francisco Fernandez Naval)


Do blog, ......


A noite branca

Páxina persoal do escritor Francisco X. Fernández Naval



http://fernandeznaval.blogaliza.org/2016/02/10/emporcarte/#comment-1616


EMPORCARTE



Emporcarte é unha iniciativa do concello de Lalín quen, cada ano, convoca aos artistas de todo o país a participar nunha mostra colectiva arredor do porco e do cocido en días de Entroido. Fomos por primeira vez o ano pasado, da man do pintor Xulio García Rivas, quen nos fixo coincidir alí con Antonio García Teijeiro e Susi.
O sábado alá fomos outra vez, en día frío e chuvioso. Esta vez tamén participaba Maribel con dúas fotos que, malia o motivo, resultaron moi modernas: unha de grelos e outra de porco. Desta volta tamén foi Alba, amiga de Antonio e Susi, e Javier, o fillo de Xulio.

A festa remata en cocido. Estivo ben o deste ano, en particular nas sobremesas: rosquillas, filloas, orellas e queixo. Pero a min pareceume que o de 2015 tiña máis fondura. O ano pasado puidemos comer carne de porco nos seus variados xeitos de conservación: salgada, adobada, afumada, fresca… Este ano a min pareceume que toda estaba salgada, agás un anaco de orella que estaba afumado. Con todo, non tivemos queixa.

Atopamos moitos outros amigos alí: Soledad Penalta, Acisclo Manzano ou Isabel Blanco, que tamén expoñían obra. Tal e como aconteceu o ano pasado, a hora da inauguración coincidiu cunha particular sesión vermú, na que mozos e homes se disfrazan de mulleres e acoden todos ao mesmo local. Vimos de novo a Celso Sanmartín, o poeta e contador, moi no seu papel de moza, lucindo espléndidas pernas que, como nos explicou, víamos fortes porque estaban afeitas a andar no monte.
No xantar coñecín o fotógrafo Ángel Luis Utrera, quen sabe un mundo de patrimonio da zona, en particular, pareceume que de mámoas e petróglifos. Foi el quen nos fixo esta foto na que estamos Antonio, Xulio e eu. Tamén no xantar atopei a Luís González Tosar, con quen tivera ocasión de falar por WhatsApp uns días antes, pero a quen non contaba ver alí.

viernes, 12 de febrero de 2016

MEDINACELI "REVISTA DE POESIA"


Retomo y continuo con la recuperacion de nuestra memoria en forma de versos y revistas literarias en el pasado reciente de todos, con aquellas publicaciones que en su momento marcaron una tendencia y supusieron una bocanada de aire fresco, en medio de la podredumbre del sistema con escasas o nulas posibilidades culturales y literarias no controladas por el Regimen Franquista que hoy algunos estàn tratando de recuperar con leyes mordazas, y el argumento del miedo y la amenzada desde los despachos de moqueta y mesas de caoba al amparo de esta pseudo democracia de pacotilla que nos venden, y su puño de hierro ferreo con una censura tan estupida como irracional, que cercenaba de raiz todo aquello que supusiera la mas minima posibilidad de pensar o sentir en libertad.
















Hoy le toca el turno a esta revista "Medinaceli"que nace de la mano de Francisco Riego, en 1958, el año en que dicen que nacì Yo, en las aulas de un Instituto Soriano, "Campos de Castilla", tierra de Antonio Machado. Lamentablemente tan solo durò seis numeros....uno de los cuales conservo Yo, por suerte ya que cayo en mis manos de pura casualidad buceando en una de esas viejas libreria, por cierto ya tamben desaparecida, Jauja, en Ferrol, calle Real..El tiempo tristemente acaba con las ilusiones mas pronto que tarde por desgracia.........   







Medinaceli. Revista de poesía

Hace cincuenta años (1958) que aparecimos en Soria la revista poética Medinaceli. La fundamos un grupo de estudiantes de nuestro querido Instituto Nacional de Enseñanza Media, hoy Instituto Antonio Machado. ¡Cincuenta años!



Nuestra "Medinaceli" duró -es bastante normal, por desgracia- en las revistas poéticas, y más de aquellos tiempos, seis números. De los que fundamos la revista (la primera y única revista de poesía que ha habido en Soria, que yo sepa, aparte de mí, y ésto me consta, creo que sólo queda vivo otro de los fundadores: Ramón Serratacó.

Me haría ilusión que los seis números de Medinaceli, publicados hace
 50 años, se volvieran a editar en facsímil: sería un homenaje a Soria,
 a la Diputación de Soria de aquel entonces que nos financió la imprenta
 y el papel, y a mis amigos muertos.



La colección completa está en la Biblioteca de Soria. 
Como datos: fue presentada -fuimos presentados- por Gerardo Diego.
 Y en ella publicamos colaboraciones de Vicente Aleixandre, 
de Leopoldo Panero... y de una largo etcétera de poetas de aquellos 
días en nuestras tierras sorianas.
Francisco Riego



jueves, 11 de febrero de 2016

Brabádegos: Encher as mans de sal

Brabádegos: Encher as mans de sal: Un dous, tres, catro e cinco... no souto damos brincos, celebramos a chegada de Edicións Lafragatina ao noso mundo. Estreamos con sab...





________Para coñecer mais do que se está afacer por ai adiante.....este fermoso blog de poesia e literatura moi digno, ben feito que que sabe do que se fala e o amosa libremente para que cada quen poida sacar as suas conclusions......

FALARMOS DE POESIA. (ANTONIO GARCIA TEIJEIRO).

Falar de Antonio Garcia Teijeiro, é a forza falar de Camiñantes e camiños, de congostras que transitan polos ríos da vida e os soños, falar de presente e de pasado, de sombras e de claroscuros rachados polo silencio das palabras que berran a voces buscando a saída do labirinto que resulta seren os recordos, falar de incerto desdebuxado polas brétemas  da noite en pleno dia, pero sobre todo é falar de saudade en carne viva, de tempos mornos de furnas e mares embravecidos nos que mergullamos dia a dia na procura de nos mesmos. ...

Eu non sei cómo penetrar
nas fragas húmidas do teu rastro
ese rastro espazo de vida
onde o tempo toca as palabras
que fuxiron dun corpo sen reloxo....... (Na agonía dos outonos en Silencio ,poema).

Antonio xoga cos conceptos, encumbra os silencios, arroia as palabras e deixa que sexa o camiñante o que nos amose o fondo do baúl no que agochados as sombras do pasado acenden co alba o novo día cargado de presente, nesta vida dura, ingrata e mal parida que as veces nos perverte, e que cada un de nos vendemos polas esquinas.
Garcia Teijeiro é poeta ante todo, e domina os tempos, os silencios e as ledicias das palabras quentes, das frías, dos duros e profundos sentimentos deste xeito sobrevoa en pegadas de feitizo as fragas milenarias da fantasía dun neno grande que non deixa de buscar o seu lugar nesta terra de soños e misterios aínda por descubrir libro a libro.

Cando alguén ateigou a conversa dos homes e moitos deles comprenderon a negación do discurso arelado, alguén decidiu emprender unha viaxe e converterse nun vello camiñante na procura das chaves do Labirinto......

Nestes versos o propio poeta danos as claves nas que embarcarnos con el nesta viaxe sen rumbo nin destino que é a poesía, para chegar a comprender que a vida non é mais que un intre entre o feito de nacer, saír do ventre cálido da nai, e o acto de morrer en un mesmo en soidade, ollando cara a cara  a morte nesta viaxe definitiva a ningures.     
Na presentación do poemario "Na Agonía dos Outonos en Silencio", dicía Fran Alonso, a quen pido perdón por apropiarme das súas acertadísimas reflexións;


......."Na agonía dos outonos en silencio,é un fogar de intranquilidade íntima, un libro onde é o silencio quen fala, boca a boca co poeta, coma un amante que lle deixa pequenos segredos ao oído.... 

Nos versos de Antonio, as palabras mergullan espontaneamente entre os sentimentos mais profundos de cada quen, cabalgan a lomos de ritmo e boa poesía que xurde a cachóns coma unha fervenza do fondo da tristura da vida e o desencanto pola vileza do home, lobo, insensible e asasino de ilusións, esperanzas e soños, para conducirnos polas ondas dos mares salgados de augas esmeraldas e ardentes areas en praias derramadas . E descobres aínda sen buscalo nin pretendelo cas palabras teñen musica, harmonía e flotan no misterio da noite en calma, as veces desordenadas, -en aparencia- mais  so éche unha escusa, un recurso do autor para captar a túa atención dispersa e atraparte no bambán baleiro no que se bambea o vento de calquera parque, de calquera cidade, de calquera Pais, en calquera mundo, real ou inventado cheos de bancos  onde durmir....

durmiu
nun banco dun parque
soñou
destinos pasados
perdeu
andainas manchadas
roubou
o tempo ás cidades
fuxiu
de tanta quietude
negou
distancias urxentes
mirou
paredes sen edra
sorriu
no medio das fugas
deixou
saliva nas nubes
morreu
fundido na néboa......(De Na Agonía dos outonos en Silencio).

   
Aínda que daquela eu non debía de ter máis de cinco anos, lembro con claridade (unha claridade un chisco neboenta, iso si), como se foi xestando este libro. Recordo que certo día me dei de conta, do xeito en que picariño de cinco anos se dá de conta das cousas, de que meu pai decidira ser escritor.....Entón, cando non tiña máis de cinco anos, eu observaba como el se pechaba na súa biblioteca, no medio dun caos organizado de libros e discos e pasaba horas e horas a  escribir. Daquel cuarto pequeno que arrecendía a papel e palabras sempre escapaba o son da música. Bethoven, Mozart, Shostakovich, Dylan, sempre Dylan......Antón Garcia Fernandez (Nashville, Tennessee, Setbro do 2006 ."Comecemos a Parolar, ...Presentaciòn para o poemario Parolando coa Vixencia).   
Daquel primeiro libro de poemas, palabras atrapadas no espírito fresco do novo, rescato estes versos, pola súa definición do que Antonio Garcia Teijeiro pretende da vida que vendemos dia a dia, golpe a golpe, paso a paso, verso a verso;

Neses intres nos que non sei falar
ou non podo
ou non quero
tento descifrar a túa linguaxe de néboa angular.
Neses intres nos que non sei falar
ou non podo
ou non quero
rexeito as herbas que envolven os corpos.
Neses intres nos que non sei falar
ou non podo
ou non quero
escoito as gorxas mudas dos seres que inventan silencios.
Neses intres
é cando non ignoro o valor do absurdo
nin o estoupido do vello revólver.
Neses intres nos que non sei falar
rexeito o os discursos baleiros
e gardo as ideas solares
que me impiden ser escravo
de tantos mitos de pedra. (Parolando coa Vixencia. 1ª. Edc. de 1987)


Porque efectivamente Antonio, estamos dacordo en que nin a Amizade, nin a poesía nunca poden perder vixencia e camiñar xuntos polos camiños dunha e doutra nos ten que envolver nunha chea de poemas e sinfonías de palabras que unen e ilusionan; Paseniño, Paseniño....compartindo momentos de gozo e soños que é vivir.
Angel Utrera.
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Polo camiño do incerto, é un libro no que Antonio García Teijeiro crea unha atmosfera densa e misteriosa resolta en claroscuros que nos fan participar dun tempo de silencios rachados polos pasos dun vello camiñante que, despois dunha longa e penosa viaxe, permanecerá para sempre nas verbas dos poetas como sinala o epitafio co que remata este poemário.
Xulio Garcia Rivas.

martes, 9 de febrero de 2016

REVISTA LITORAL.( SESENTA AÑOS DE ARTE Y LITERATURA).

Traigo hoy  la historia, para mi entrañable, de una de las revistas literarias mas importantes del pasado siglo XX, por dos razones, porque fue mi padre quien me la diò a conocer y me regalò los cuadernos que él conservaba  y Yo atesoro como algo irreemplazable y porque me abriò los ojos enun momento de mi adolescencia, en la que todo estaba prohibido, era pecado y peligroso. ...
Esta es la historia de la REVISTA LITORAL.....












En 1926 un grupo de artistas deciden crear en el Sur de España una revista de Poesía. Eran los años del charleston, nacía Marilyn Monroe y moría Rodolfo Valentino.
La revista fue fundada en Málaga con el nombre de LITORAL por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, con la ayuda de un grupo no muy extenso de colaboradores entre los que se encontraban prosistas, poetas, dibujantes y tipógrafos: LITORAL ¡Qué bellísimo nombre para una revista —decía Rafael Alberti—. Debo recordar que yo he tenido algo que ver con él. En mi viejo soneto A un capitán de navío… por ti los litorales de frentes serpentinas… y en muchos otros poemas de Marinero en tierra y libros posteriores, empleé esta palabra con tanto éxito, que cuando en aquellos años iniciales de mi generación lanzaron la revista, la palabra que ya ondeaba desde hacía tiempo repetida en el aire, fue elegida y estampada por ellos, en lo alto de su cubierta, en bellos caracteres negros sobre un profundo azul Mediterráneo

El proyecto de editar en aquellos años una revista literaria de vanguardia era difícil, pero se cristalizó con el entusiasmo de estos dos jóvenes poetas que tuvieron la fortuna de contar con los más valiosos creadores de la que iba a ser la nueva Cultura española.
El primer número de LITORAL aparece en otoño de aquel año con esa cubierta de color azul Mediterráneo, que acentuaba la vocación marina del grupo.
En efecto existe una carta fundacional de Prados al pintor Manuel Á
ngeles Ortiz en la que incidía en el propósito de hacer una revista que evocara al mar y con esas directrices le solicitaba un dibujo para la portada.
El resultado fue un pez saliendo del agua, símbolo que ha permanecido inalterable hasta nuestros días. Ciertamente el mar estaba muy cerca de la pequeña Imprenta Sur donde se componían esas primeras páginas de la revista, una calle cercana al puerto de Málaga: Nuestra imprenta tenía forma de barco —recuerda Altolaguirre—, con sus barandas, salvavidas, faroles, vigas de azul y blanco, cartas marinas, cajas de galletas y vino para los naufragios. Era una imprenta llena de aprendices, uno manco, aprendices como grumetes, que llenaban de alegría el pequeño taller, que tenía flores, cuadros de Picasso, música de Manuel de Falla y libros de Juan Ramón Jiménez en los estantes…

En ese taller, que entre otras cosas conservaba en un rincón una escafandra de buzo y en el que se oían las sirenas de los barcos, los dos jóvenes poetas, con elementos tipográficos importados de Alemania, Francia e Inglaterra, componían pacientemente a mano y letra a letra los primeros poemas de esa futura generación de artistas. En el sumario de aquel primer número en el que se encuentran Federico García Lorca, José Bergamín, Jorge Guillén, Gerardo Diego, entre otros, se empieza a configurar lo que hoy se conoce como laGeneración del 27, el grupo poético más importante de este siglo dentro de la literatura española.
LITORAL era más que una revista, era un grupo de artistas que manifestaban sus comunes ideales estéticos en una ciudad hasta entonces sin una tradición poética y artística de repercusión.
En aquel grupo de LITORAL siempre se estuvo atento a las corrientes más innovadoras que iban sucediéndose en una época de grandes convulsiones, tanto sociales y políticas como culturales. Aquel año moría el arquitecto Gaudí y se inauguraba en la ciudad alemana de Dessau la nueva escuela de arquitectura de la Bauhaus. En España se creaba la Escuela de Arte de Vallecas en la que figuraban el escultor Alberto Sánchez y Benjamín Palencia y se formaba la Alianza Republicana con Antonio Machado, Blasco Ibáñez, Marañón, etc.

Paralelamente a la revista van apareciendo sus Suplementos. El primero es Tiempo de Prados, al que le siguen Canciones de García Lorca, La amante, de Rafael Alberti,Caracteres de Bergamín, y Perfil del Aire, de Luis Cernuda. El tercer número de la revista aparece en marzo de 1927 e incluye a Dámaso Alonso y a Vicente Aleixandre y tiene la peculiaridad de que la portada es uno de los primeros dibujos publicados de García Lorca, un marinero con una rosa en el corazón y la palabra «amor» escrita en la gorra.
Pero es en octubre de 1927, al aparecer el número 5, 6 y 7, cuando todos aquellos intelectuales que habían empezado su labor en torno a los años veinte se unen en una publicación periódica; es el testimonio conjunto más importante de ese momento cumbre en la evolución generacional: un número homenaje deLITORAL reivindicando la figura de Luis de Góngora.
En este ejemplar además de toda aquella generación de jóvenes poetas colaboran Manuel de Falla, que entrega la versión musical del soneto Córdoba de Góngora, que se publica con carácter autógrafo, también el pintor Juan Gris con un maravilloso y perfecto bodegón cubista para la portada, que realiza poco antes de morir, y Pablo Picasso con una reproducción a color, y Salvador Dalí, Benjamín Palencia, Bores, Joaquín Peinado, Gregorio Prieto, Cossio, etc. Por muy importante que sea poéticamente este extraordinario número, no se podrá decir que lo es menos pictóricamente, no tan sólo por la reconocida valía de los artistas plásticos que plasmaron su arte, sino además por la significación histórica de muchas de esas colaboraciones. Con este volumen acabaría la primera etapa de LITORAL: Siete números en cinco entregas desde noviembre de 1926 a 1927.
La revista dejaría de publicarse durante todo 1928 y parte de 1929; hasta que, bajo la iniciativa del poeta José María Hinojosa, que se incorpora a la dirección junto a sus creadores, vuelve a ver la luz. En esta, su segunda etapa, la revista tomará un rumbo marcadamente surrealista.
 Pero el silencio de LITORAL no supuso el paro de la imprenta. Por el contrario, siguieron editándose los Suplementos de la revista. En 1928 se imprime el primer libro de uno de los grandes poetas de aquella generación: Ámbito de Vicente Aleixandre, al que le siguen La Toriada de Fernando Villalón y Jacinta la pelirroja de José Moreno Villa.
Esta segunda y breve etapa se termina en 1929. El proyecto de editar una nueva revista, enteramente surrealista, acaba con LITORAL. Proyecto que nunca llega a realizarse, aunque se tiene constancia de que se manejaron nombres tan elocuentes como “Poesía y destrucción” o “El agua en la boca” y que se contaba con la participación de Cernuda, Aleixandre y el apoyo de Dalí. Se pierde así la ocasión histórica que habría dado una dimensión colectiva al surrealismo en la península.
Iniciados los años treinta el grupo va desperdigándose. Las circunstancias sociales y personales llevarán a cada uno de sus componentes por caminos diversos. En 1931 se proclama la II República en España y los surrealistas se adhieren a la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios: Prados, buceador de sus propias minas secretas o el cazador de nubes como lo llamaba Lorca, se radicaliza hacia posiciones de izquierda y Altolaguirre retoma en París sus actividades editoriales publicando Cuadernos de Poesía.

Tercera  época.
México, 1944
En 1936, José María Hinojosa es fusilado por un pelotón de ajusticiamiento de milicianos republicanos y tres años más tarde Emilio Prados sale con destino a México con un grueso de exiliados. Son años difíciles para la cultura.
En 1944, Prados, junto a Altolaguirre, que había llegado de Cuba un año antes, y otros tres poetas españoles, José Moreno Villa, Juan Rejano y Francisco Giner de los Ríos, deciden resucitar LITORAL para recuperar su propia conciencia intelectual tras ver sus ideales truncados por la guerra civil. No hay en esas páginas un atisbo de rencor y sí una melancólica tristeza.
Tan sólo aparecerían tres números en esa tercera etapa, y uno de ellos en homenaje al prestigioso crítico Enrique Díez Canedo. En este LITORAL nos encontramos con todas las voces del destierro, entre las que se encontraban las de Juan Ramón Jiménez, Max Aub y León Felipe.
LITORAL será en el futuro algo más que una revista de aquellas décadas.LITORAL será ya un símbolo de aquella generación rota brutalmente por la guerra civil. En México mueren Emilio Prados, Luis Cernuda, León Felipe, Juan Rejano y Pedro Garfias.

En mayo de 1968, en pleno mayo francés y aún vigente la funesta sombra de la dictadura, vuelve a aparecerLITORAL, en su cuarta etapa y en la Málaga que la vio nacer. Esta vez de la mano de José María Amado, quien se encarga de resucitarla con el mismo espíritu liberal que la caracterizó en sus inicios. Ya no estaban ni Prados ni Altolaguirre, éste último había muerto en 1959 en un accidente de automóvil, pero estaban sus amigos, entre ellos el editor Ángel Caffarena, el mecenas de artistas Jesús Ussía y los miembros supervivientes de aquella generación, Alberti, Bergamín, Aleixandre, Guillén, Giner de los Ríos… Y estaba la pequeña imprenta cercana al puerto, todavía con algunos de aquellos jovencísimos operarios que vieron sus primeros azules en 1926, la máquina Monopole de imprimir, que es hoy una pieza de museo, y los mismos elementos tipográficos que empleaba Altolaguirre: tipos Ibarra, Elzeviriano, Baskerville y Bodoni, que daban una sensación de gravedad y de liviandad a los versos.
Entre los grandes retos de este renacido LITORAL estaba el de mantener el mismo nivel de calidad editorial que sus predecesoras. Se eligió un papel verjurado crema de similares características al empleado entonces y se cuidó al máximo la tipografía con bellas capitulares. A diferencia de los anteriores se escogió un color rojo para la portada y se subtituló como Revista de la poesía y el pensamiento.


Uno de los propósitos, y así se señala en el número 1 de esta cuarta etapa, era rendir un culto a la verdad, no a la verdad que la historia había silenciado durante treinta años, sino a la verdad de la Poesía. El secuestro de ejemplares fue alguno de los obstáculos que José María Amado tuvo que sortear para sacar adelante este LITORAL. Francisco Giner de los Ríos, último superviviente en la dirección de la revista en el exilio, escribía al cumplir esta última etapa 20 años: “Es admirable el tesón casi heroico con que la libertad intelectual se defendió y se mantuvo en la revista frente a toda clase de persecuciones policíacas de la censura”.
En esos primeros años literarios se hicieron homenajes a Alberti, Lorca, Alberto, Picasso, Prados, Altolaguirre y Machado. Desde Madrid mandaba de puño y letra su colaboración Bergamín y Aleixandre y volvía a dibujar Manuel Ángeles Ortiz, cuarenta años después de haber realizado la primera portada de la revista: Este nuevo LITORAL de Málaga —escribía Alberti—, vieja morada de mi ayer juvenil, hoy revivido albergue y azotea en donde la segura, batalladora mano de José María Amado y otros buenos amigos le abren la alegría y reposo, frente al aire y el mar, vivificadores perennes de su vuelo. Pero además de difundir la obra de los artistas del 27, la revista se abrió a las nuevas generaciones, tanto de dibujantes como de poetas.
Se publicaron aportaciones a la poesía del cincuenta y el setenta, donde figuraban jovencísimos escritores entonces, hoy ya consagrados, como Antonio Gala, Félix Azúa, José Agustín Goytisolo, José Manuel Caballero Bonald, Félix Grande, Fernando Quiñónes, Carlos Sahagún, José Ángel Valente, Vicente Molina Foix, Juan Cruz, Ana María Moix, Fernando G. Delgado, etc. Una puerta se abría en la poesía española de postguerra. Eran antologías con carácter urgente que empujaban con aires renovadores. La revista tenia una deuda con el pasado pero no debía olvidar nunca su fiel compromiso con los movimientos de vanguardia, tanto artísticos como literarios. A partir de los años cincuenta, se fue manifestando en los jóvenes artistas españoles una clara voluntad de superar los rígidos esquemas expresivos que habían dominado la poesía y el arte de la postguerra. Se empezaron a romper las mallas disciplinarias. Además de esa predominante tendencia ética a lo social donde brillaban con luz propia poetas como Gabriel Celaya y Blas de Otero, empezaban a surgir aventuras expresivas novedosas. Claudio Rodríguez, Ángel González y Jaime Gil de Biedma, fueron los precursores de esa nueva generación de poetas. A Gil de Biedma la revista le dedica en vida su último homenaje, se llamó El juego de hacer versos.
En la pintura también se rompían formas y se iniciaba una inusitada etapa aperturista para la vida artística española. Una vanguardia activa que creaba nuevos cauces de participación.

En 1969 LITORAL recibe la primera de una serie de cuatro dedicatorias de Pablo Picasso, quizá el mejor estímulo que podría recibir una publicación en el mundo. La revista le dedicaría, dos años más tarde, un espléndido homenaje al cumplir sus noventa años. Poetas y pintores de todas las generaciones se unen para felicitarle, textos que se reproducen de manera autógrafa. Picasso recibía periódicamente LITORAL y la comentaba cuando le visitaba Alberti en el sur de Francia.
Ejemplares dedicados a la música en un homenaje a Manuel de Falla (1973) y al arte de los toros, completan la temática de aquellos primeros años. Bergamín, gran taurino, publicaría años más tarde en la revista su librolustración y defensa del toreo (1974).
José Bergamín, al igual que Rafael Alberti, tiene una importancia decisiva en esta última etapa de la revista. Casado con Rosario Arniches, hija de Carlos Arniches, se emparentaba con José María Amado, a su vez, sobrino nieto del gran sainetero español. La relación con Bergamín era familiar y la revista contó siempre con su colaboración. Se publicaron La claridad desierta (1973) uno de sus últimos libros de poesía; también un excelente epistolario en verso con Alberti titulado De x a x (1982) y la antología poética Por debajo del sueño, tras ser elegido en 1978 la personalidad literaria más completa por laamplitud de su expresión y con mayor proyección sobre nuestra cultura de los miembros aún vivos de la Generación del 27. En 1984, un año después de la muerte de este gran francotirador del pensamiento español, la revista publicaría en tres tomos una Antología Periodística con gran parte de su obra publicada en prensa y revistas.

Un camino nuevo
A principios de los años setenta, la revista se dedica a difundir la obra de sus creadores publicando con carácter facsímil los números de sus primeras etapas. LITORAL buscaba un camino nuevo, al tiempo que encontraba sus raíces en lo que era la Historia. El propósito fundamental de reproducir aquellos números iniciales era mostrar una manera de imprimir que marcó una época en el arte de la tipografía. Fueron los grandes maestros del diseño en unos años en que esta palabra conllevaba la paciente nobleza de la artesanía más pura. Cada letra se tenía que coger con una pinza en un proceso lento y meticuloso. Las erratas, por supuesto, eran numerosas pero siempre se suplían con bellísimas “fe de erratas”. Con el tiempo el modo de imprimir fue variando. De aquella artesanía editorial con “tipos de caja” de la Imprenta Sur, luego llamada Dardo, se pasó a las linotipias de imprentas mayores que podían confeccionar la revista de una manera más rápida. La idea del “facsímil” se amplió más tarde al publicar gran parte de sus primeros “Suplementos”.
En 1973, huyendo del golpe militar en Chile, llega a Málaga otro miembro surrealista de aquel grupo Litoral de los años veinte: Darío Carmona. Escritor, dibujante, comentarista de televisión y secretario durante un tiempo de Pablo Neruda. Con la colaboración de Darío Carmona, LITORAL denuncia la muerte del gran poeta chileno. Eran años de compromiso, donde se luchaba por la libertad de la palabra. LITORAL pedía la Amnistía al Rey y se hacían recopilaciones temáticas sobre los poetas que habían sufrido a lo largo de la historia la cárcel y el exilio.
En 1975 se incorpora a la dirección junto a José María Amado, el poeta y pintor Lorenzo Saval, sobrino nieto de Emilio Prados.
En aquellos años se hicieron números dedicados a La vanguardia española (1975), Dionisio Ridruejo (1975), León Felipe (1977), Miguel Hernández (1978), César Vallejo (1978), Luis Cernuda (1978), Rafael Guillén (1979), Juan Rejano (1980), Emilio Prados (1981), Vicente Aleixandre (1981), Pedro Garfias (1982), María Zambrano (1983), Francisco Giner de los Ríos (1987), y otras entregas extraordinarias como la publicación por primera vez en España de Roma peligro para caminantes (1974) de Rafael Alberti. En estas monografías, además de la obra, se incluían generalmente textos inéditos y se reproducían facsímiles, manuscritos, cartas y fotos. Eran verdaderos órganos de documentación y estudio.
Artistas de todas las épocas dibujaban para la revista. Desde pintores que vivieron el surrealismo en sus inicios, como Maruja Mallo, Eugenio Granell o José Caballero, hasta esa nueva generación de artistas que iban surgiendo: Enrique Brinkmann, Stefan, Díaz Oliva, Barbadillo, Antono Jiménez, Juan Béjar, Eugenio Chicano, Francisco Peinado, Miguel Rodríguez Acosta, y poetas pintores como Rafael Pérez Estrada o Joaquín Lobato. Más tarde colaboraría una nueva generación de artistas más jóvenes, entre los que se encuentran Diego Santos, José Ignacio Díaz Pardo, José María Prieto, Diazdel, Paco Aguilar o María José Vargas Machuca.

Litoral fue y es una revista de creación literaria fundada en la ciudad española de Málaga en 1926 por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, de la que José María Hinojosa fue coodirector en 1929 .
Su publicación y difusión fue decisiva para la configuración de lo que hoy se conoce como la Generación del 27, uno de los grupos poéticos más influyentes en la literatura en español del siglo XX.