sábado, 31 de marzo de 2007

A NEVE EN AGOLADA.


Invierno,
desde mi ventana escucho el viento
añora el alma quieta
el calor suave del tiempo
infancia de años felices
juegos, risas, sueños...
Era otro invierno.
Nostalgia de este momento.

EL TUNEL

cuando ya no nos quede nada,
ni tan siquiera el silencio de la noche
cuando hayamos llegado al final
torpemente, del camino,
De entre las sombras del abismo
en el fondo infinito del tunel
los obscuros cerrados ojos
para siempre,
tenderè mi mano en verso franco
buscando en tu aliento
nueva vida.
Y de las palabras màgicas
que nos salvan y redimen
surgirá un manantial en carne viva
de esperanzas verdes
y ojos claros
y como mudos nos abrazaremos
temerosos, entrelazando tibiamente nuestras
lagrimas, hasta la muerte.

viernes, 30 de marzo de 2007

OTOÑO

y este otoño tan baldio,
¿sera entreacto del tiempo?
mientras las manos blancas,
tapan sus ojos ciegos.

jueves, 29 de marzo de 2007

OTOÑO

No es posibles escapar del hechizo metalico
del tañido de la niebla purpura,
en la campana,
mientras arropas tu miedo
en lo profundo del valle
y duerme el murmullo del tiempo
aguardando hasta que escampe.
En el silencio
se apaga la ultima luz del firmamento
y ni la sombra alargada del sueño
es tan cobarde.
Los árboles se desnudan
y se pintan de colores suaves, sin verguenza.
El ocre de las montañas,
el amarillo
rincon donde mis anhelos yacen.
Todo huele a caricias cálidas
en frio envueltas de agonica noche
de pesadillas de sangre, entre algodones de
hambre.
Aqui espero vacio,

de manos blancas, en humus y escarcha
hundido, podrido de vida extraña
musgo y erizo de espinas preñado.
Hasta que alcance el Roble, y el Castaño
de raices profundas y rios desbordados.
En hielo claro, sonámbulo de alma nueva
quedo, como Luna ciega
camino añorado, sobre otro OTOÑO incierto
en carne viva.

miércoles, 28 de marzo de 2007

POEMAS DEL TIEMPO

Si muero,
arrojad mi cuerpo al mar
y dejadme en el recuerdo
navegar
sobre las olas,
capitán de un barco velero.
Si muero,
que mis huesos sean abono
de las rosas del jardin
de tus anhelos,
de mis sueños infantiles
no alcanzados
de los murmullos del viento.
Si muero,
que el humo de mi recuerdo
cubra de sombras la luz
de la luna de mis noches
atrapado entre tus sueños.
Si muero abraza mi cuerpo inerte
besa mis labios de hombre
y olvidate para siempre
de lo cruel de la muerte.
Y ahora si
alegrate ya por mi,
porque a tu lado me quedo
y para siempre.