BUENOS DIAS VIETNAM. BUENAS NOCHES CAMBODIA.
Buenos días Vietnam, buenas noches Cambodia.
I.BUENOS DIAS VIETNAM.
Casi diez mil quilómetros nos separan de estas tierras de la antigua Indochina bajo control Frances del que ya casi nadie guarda recuerdo.
Es curioso cómo se escribe la historia, España carga desde hace siglos con una injusta leyenda negra por su colonización en Sudamérica, y sin embargo nadie se hace cruces por las barbaridades y atrocidades cometidas por Ingleses y Franceses con los pueblos y gentes bajo su control y dominio esclavizante durante años en esta parte del mundo, como en otras, de la que por cierto tuvieron que salir por piernas y con el rabo entre las mismas, ante la presión de los aires de libertad e independencia de los pueblos.
Así se escribe la historia a base de sangre y fuego, casi siempre de fusiles.
Con una población estimada de alrededor de cien millones de habitantes, es el decimosexto país más poblado del mundo, el octavo de Asia y el más poblado de los 5 países que componen esta península de Indochina.
Para la gran mayoría de la gente Vietnam está y quedará por siempre ligada al desastre militar que sufrieron los americanos en sus sueños de poner freno y combatir el comunismo, más bien yo diría que lo que motivó la intervención de los Estados Unidos, fue la presión de la gran industria de armamento puesta en marcha después de la primera gran guerra mundial y acrecentada con la segunda, desde entonces los Americanos no han dejado de crear e intervenir en conflictos armados por todo el mundo, siempre con la excusa de la bandera de la libertad, pero lo cierto es que es la presión del negocio de las armas el fin último de estas intervenciones. Recordemos, “Camboya, Vietnam, Corea, Irak, Afganistán…”, en todas y cada una de ellas miles de muertos que no importan, derrota tras derrota, pero el negocio es lo único importante, ya saben “·la pela es la pela.”
Pero como dicen los viejos y sabios, el odio impide ser feliz en la vida, así que mejor perdonar y olvidar, fundamentándose en esta filosofía los vietnamitas no guardan rencor, ni casi recuerdo alguno de aquel desastre, y aunque mantienen una estructura político militar comunista, su economía es totalmente capitalista de mercado, lo que significa que a quien Dios se la de, san Pedro se la bendiga. Hablando en plata; apáñatelas como puedas.
Esta economía de mercado provoca situaciones bien curiosas en las que por ejemplo la educación y la sanidad no son universales, ni gratuitas. El número de niños que van a la escuela se ha duplicado desde 1977, lo que ha dado por resultado que la tasa de alfabetización de las mujeres haya aumentado del 72 por ciento en que se encontraba en 1972 hasta el actual 90 por ciento.
Vietnam ha logrado un impresionante crecimiento económico y progreso social en los últimos años, pero la brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor. Todavía hay cerca de 4,3 millones de niños que viven en circunstancias especiales, son vulnerables a la pobreza extrema, son víctimas de la trata de personas, secuestro, abuso, violencia o lesiones, o están en conflicto con la ley.
En los últimos años la tasa de desempleo estaba en un 4,3 % según datos del FMI, situándose en término medio. Despidos por falta de trabajo en el sector estatal y empresas de capital extranjero combinados con los efectos del cese de funciones de elementos en la milicia, empeoraron la situación de desempleo.
Este conjunto de datos nos permite deducir que Vietnam puede pasar a ser un país desarrollado en poco tiempo.
La pobreza se ha reducido bastante y se encuentra en menos de un 15 %, la población en situación de pobreza extrema se sitúa en un escaso 2 % y es mucho menor que la de otros países de la zona.
El país se enfrenta al problema de especulación. Como la tierra es escasa, muchos inversores consideran más rentable no llevar a cabo los proyectos prometidos a las autoridades, o llevar a cabo solo una parte de ellos, y revender la tierra dividida en parcelas. Todo ello provoca en las ciudades un auténtico problema, ya que una buena parte de la población de ser obligada a vivir en pisos de muy reducidas dimensiones, compartidos o comunitarios.
En cuanto a las creencias religiosas, es El budismo mahayana practicado por el 80 % de la población, la religión mayoritaria de las gentes. Aparte del budismo encontramos una pequeña población que siguen las reglas de Confucio o practican el taoísmo. El gobierno vietnamita permite la práctica del budismo, pero mantiene un férreo control sobre las organizaciones budistas.
Además del budismo el 8 % de la población son cristianos, de ellos unos seis millones son católicos y alrededor de un millón protestantes. El catolicismo se introdujo en el siglo XVI y se popularizó bajo el dominio colonial francés. El protestantismo bajo diversas denominaciones ingresó posteriormente. Los católicos vietnamitas son vistos con recelo por el gobierno comunista y Vietnam no tiene relaciones con la Santa Sede, por lo que la Iglesia católica en Vietnam está bajo supervisión del Estado, aunque no resulta difícil encontrarnos en ciudades como Hanoi, su capital o la ciudad de Ho chi min, la antigua Saigón, templos y algunas catedrales.
Nuestro viaje se limitó a la visita de las tres zonas turísticas principales del país:
La zona del norte donde está la capital, Hanói. En esta zona hay dos puntos de interés muy destacados para el turismo que son la bahía de Ha Long y la región de Sa Pa.
El centro del país, donde hay dos importantes ciudades: Da Nang y Hué. También está Nha Trang, y sus playas.
Y finalmente en el sur de Vietnam, con la frenética ciudad de Ho Chi Minh (antigua Saigón) y la desembocadura del río Mekong, con su famoso delta, que por cierto decepciona algo por el color barroso amarillento de sus aguas y los manglares de palmeras: “Coco nut”.
Si estás pensando en viajar al país, seguro que te gustará conocer cuáles son sus imprescindibles: desde la capital, Hanoi, pasando por el esplendor natural de la bahía de Ha Long a la riqueza histórica de ciudades como Hue y Ho Chi Minh.
Nuestra primera impresión de Vietnam, fue a través del ordenado caos de su capital Hanoi.
Sumergirse en este desorden vital resulta toda una experiencia, un choque, todo un golpe para la ordenada y estructurada consciencia de un occidental, acostumbrado a ley y orden. El Barrio Antiguo de Hanoi es el principal atractivo de la capital. Piérdete durante horas por sus calles, regatea en sus tiendas, mercados y maravíllate con el precioso Lago Hoan Kiem.
Quedarte estupefacto ante la llegada del tren por entre medio de las casas, tiendas y bares de Lan Phu y Ly Nam, aunque realmente el trazado del mismo atraviesa prácticamente toda la ciudad, esta encrucijada en el barrio antiguo de la capital se ha convertido en una atracción turística más, desde luego asombrosa.
Moverte entre sus millones de motos y coches, resulta todo un ejercicio de aventura, ¿sobre todo cuando las aceras están reservadas?, para que aparquen las motos, o incluso para que circules por ellas, bicicletas y motocicletas, sin respetar al peatón, que tiene que andar ojo avizor si no quiere llevarse un susto en forma de atropello y contusiones, porque ellos no paran, si respetan semáforos ni direcciones prohibidas, ni cedas el paso. Esta forma de conducir es la pura ley de la selva, y para un occidental acostumbrado a norma y reglas de conducción y regulación viaria, es impensable. Sin duda resulta una ciudad hipnótica y cautivadora que te atropa, pero ojo a dejarse encantar porque a la más mínima te lleva por delante un ciento de motos. Cada cruce de calle es una aventura.
No te extrañe descubrir toda una familia en moto, hasta cinco ocupantes llegamos a contar. O cargada de paquetes, vigas de hierro que casi arrastran sobre el asfalto, niños que apenas saben caminar y que sus padres llevan al colegio, arrastrando carritos imposibles de carga que no sabes cómo puede el motor de la moto tirar de ellas. Y un infinito inimaginable de situaciones que causan estupor y admiración, porque realmente son sumamente hábiles para conducir y manejarse con relativa soltura en medio de semejante caos, y sin chocar ni provocar accidentes, lo cual es un auténtico milagro, sin duda.
Del mismo modo que descubrimos las calle y lagos de Hanoi en continua tensión, disfrutamos del relax de un crucero por la bahía de Halong, ciertamente algo mágico e inolvidable, al igual que descubrir la ciudad de Hue, antigua capital imperial de Vietnam y declarada en 1993 Patrimonio de la Humanidad por UNESCO, con sus farolillos de colores adornando las calles y la modernidad de Ho Chi Minh, donde se palpa el avanza y desarrollo económico del País, en los últimos años.
El lago Hoan Kiem está en pleno centro y representa la paz en mitad del caos, con su maravilloso puente rojo y el templo deNgoc Son, reflejado en las aguas del lago, sobre todo a la puesta del sol, en el que el cielo se pinta de rojo, mientras los vendedores de recuerdos y baratijas regatean contigo, y observas a la gente con sus mejores galas tomándose fotografías, con elegantes trajes tradicionales, e incluso con un poco de suerte de encuentras con un grupo de mujeres elegantemente vestidas con abanicos multicolores, sonrientes mientras se dejan fotografiar.
Y por cierto que una de las experiencias más interesantes y satisfactoria de nuestro recorrido por Vietnam fue el crucero de dos días por la bahía de Halong.
Sin duda no deberías marcharte de Vietnam sin conocer Halong Bay. Es uno de los rincones más fotografiados de todo el país, ¡y uno de los lugares más mágicos que ver en Asia, con sus más de tres mil islotes rocosos, llenos de encanto y misterio que no dejan indiferentes. La puesta de sol en el horizonte rojo de la bahía, es algo inolvidable.
Ha Long significa “dragón descendiente” en vietnamita. Y es que, vistas desde el aire, las islas crean la forma de un dragón.
Vietnam, el país del dragón, está de moda y no es casualidad. Exótico, sorprendente, dinámico, atractivo y adictivo, que no defrauda al visitante sorprendido.
II.BUENAS NOCHES CAMBODIA.
De Vietnam salimos para Cambodía, concretamente a la ciudad de Siem Riep, para visitar una de las joyas sagradas de este País; los templos Angkor, construidos en medio de la selva, en idílicos remansos entre la jungla.
Son templos envueltos de misterio que atrapan al viajero por su singularidad y belleza. Desde el recinto arqueológico de Angkor hasta la antigua ciudad de Sambor Prei Kuk.
Algunos de ellos inolvidables, como los de Angkor Wat, uno de los templos más espectaculares de Camboya y su estampa se ha convertido en todo un icono del país. Asentado en el Parque Arqueológico de Angkor, en Siem Riep, fue construido en el siglo XII como un templo hindú, pero más tarde se transformó en lugar de culto para los budistas. Inmerso en los 400 kilómetros cuadrados de parque, Angkor Wat pretende simbolizar el universo y para ello se levanta salpicado de preciosas galerías, patios, porches y balaustradas, todas ellas provistas de bajorrelieves y detalles de gran atractivo.
Oro de los que impactan es el Templo Ta Prohm. Situado también dentro del recinto arqueológico de Angkor, no es posiblemente el templo más famoso, pero puede presumir de haber formado parte del séptimo arte pues aquí se rodaron algunas escenas de películas de aventuras. Este templo camboyano, originariamente fue un monasterio budista construido por el rey jemer Jayavarman VII en honor a su madre y se caracteriza por estar cubierto de vegetación, donde gigantescas raíces se trenzan entre estructuras de piedra arenisca. Un enclave verdaderamente peculiar y llamativo, en el que los árboles acaban por devorar los muros de piedra del recinto, reclamando lo que por ley natural les pertenece. Sin duda uno de los más sorprendentes.
El Templo de Angkor Thom, es el tercer gran atractivo presente en el Parque Arqueológico de Angkor (junto con Angkor Wat y Ta Prohm). Su nombre ya lo indica “gran ciudad”, la última gran capital del Imperio jemer. Se trata de una ciudad amurallada, en cuyo interior se aloja un gran número de templos, entre ellos, el enigmático templo de Bayón, con sus enormes caras de piedra mirando hacia la eternidad.
Dibujando una planta cuadrada casi perfecta, la ciudad está rodeada por un muro de 8 metros de alto y 12 kilómetros de largo, con cinco puertas (dos en el lado este), flanqueadas por estatuas de dioses y demonios, que son la mejor antesala para un recinto interior que, además del templo de Bayón incluye el de Baphuon o el de Preah Palilay, entre otros.
Neak Pean y sus piscinas purificadoras. Se trata de un pequeño templo budista de finales del siglo XII, construido bajo el mandato del rey Jayavarman VII. Está levantado en una isla central en medio de una piscina en la que también se pueden apreciar dos nagas (serpientes) entrelazadas. Alrededor encontramos cuatro piscinas más que forman un dibujo cuadrado dejando la isla justo en el centro. Estas cuatro piscinas representan a los cuatro elementos: fuego, tierra, viento y agua, apoyando la creencia hinduista sobre el equilibrio. En la actualidad, las piscinas están vacías, pero anteriormente estaban llenas de agua y en ellas se llevaban a cabo multitud de ritos de purificación.
El Templo de Bayón, el de las 200 caras esculpidas en la piedra.
Está situado justo en el centro de Angkor Thom. Es, sin duda, uno de los puntos turísticos más llamativos de Camboya. En el complejo destacan las 54 torres del templo, donde hay esculpidos rostros sonrientes orientados en cualquiera de las direcciones cardinales.
La mayoría de las torres tienen cuatro de estas caras, aunque otras solo tienen dos o tres caras. En total, hay más de 200 cabezas que dejan al viajero entusiasmado, aunque a medida que se pasa tiempo contemplando estos enigmáticos rostros, se perciben otros matices como ironía y soberbia.
Esta es tan solo una pequeña muestra de la cantidad de templos que pudimos admirar y fotografías a lo largo de nuestros tres días en esta populosa ciudad de Siem riep, en el que la vida transcurre alrededor del turista, y todo está pensado y orientado para el visitante, desde sus pagados y mercados, hasta los lugares de descanso, cafeterías, hoteles y restaurantes, de comida mejicana o pizzerías italianas, entre otras curiosidades sorprendentes.
Sin duda el fin de fiesta de nuestro viaje nos aguardaba el último día con la visita al pueblo palustre del lago de Tonlé Sap,
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El lago Tonlé (Tonlé Sap) se encuentra en las proximidades de Siem Riep, a unos quilómetros de su capital, y tiene una extensión de 2590 km², que puede llegar hasta los 24 605 km² durante la estación de las lluvias. Representa la mayor extensión de agua dulce del sudeste asiático y se ubica en la llanura central del país.
La mayoría de la gente que vive en las casas flotantes (palafitos) del lago es de origen vietnamita. Viven de la pesca, y utilizan el agua del lago para sus necesidades. Todas las casas disponen de generadores eléctricos, y puedes observar a lo largo del recorrido en barco por la desembocadura del río, postes de los que cuelgan miles de cables, conexiones más que peligrosas, inestables e inseguras.
Nos llamó la atención observar cómo los niños remaban en sencillas canoas de regreso a sus casas desde el único colegio del lago, y que además hace las veces de orfanato.
Según nos contaron los niños tienen obligatoriamente que asistir a la escuela, para poder vender las baratijas, y recuerdos que se llevan los turistas. Casi todos ellos venden los mismos artículos, por lo que cada vez que se detiene un micro bus cargado de turistas los empujones y carreras son espectaculares por hacerse con el mejor en primera fila que da acceso a que los occidentales nos gastemos unos dólares en algo inútil y que no necesitamos, los famosos souvenirs.
Que difícil resulta para algunos las cosas más sencillas y normales para otros como nosotros, privilegiados por haber nacido en una sociedad occidental.
De Cambodia nos llevamos la explicación de que los Templos son construcciones de y para los reyes, en tanto que las pagados son lugares de culto por y para albergar a los Dioses, aunque también hay que respetar las creencias hinduistas según las cuales los Dioses viven en la montaña “Meru”, que se encuentra en las profundidades del interior del océano.
La curiosa metáfora de la Grulla y la tortuga, sabiduría y paciencia, y el pensamiento que surge de la reflexión y que nos hace sentir que cuando la oscuridad se extiende cubriéndolo todo con su negra intensidad impenetrable, la luz se vuelve mas deseable, e imprescindibles para la vida.
Sea como sea en Cambodia todo está contaminado de religiosidad y fe, desde el gesto más mínimo como puede ser el saludo, hasta las creencias mas profundas en el mas allá, la reencarnación y los rituales de cremación y celebraciones de difuntos.
Angel Utrera.
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