MORIR DE EXITO.
Para mi buen y querido amigo; IÑAKI URDANGARIN IRAETA,

A menudo me pregunto sin
respuesta, evidentemente; Que es una buena foto para mí?
Siempre, los fotógrafos, ojo que
Yo no me considero tal, no alcanzo mínimamente la categoría de fotógrafo, y si
acaso estoy un par de peldaños por debajo, tan vez en el nivel de "ojo curioso, de una
insaciable capacidad de admirar, buscar y querer atrapar la belleza de lo que
veo y descubro a mi alrededor".
¡Que maravilla tío. Es espectacular.
Grandiosa. ¡
Raramente se consigue, y muy
escasamente se puede llegar a escuchar tales exclamaciones. Es lo que conocemos como: "El éxito", como forma de
reconocimiento social, la admiración y no hablo de su compensación crematística,
sino tan solo de la estimulante y valiosa recompensa emocional, y afectiva que
implica el que los demás aprecien y valoren lo que tanto esfuerzo, trabajo y
horas de dedicación con más cariño y renuncia que otra cosa, te puede llegar a
ocasionar.
La mayor de las recompensas, en estos grises tiempos en los que
tanto tienes, tanto vales, todo tiene un precio, y todo se compra y se vende.

Ahora bien, lo que si tengo claro
es que creo que tanto Yo, como todos, somos conscientes en nuestro interior de
que lo que hemos realizado es bueno o no, mejorable o para el cubo de la
basura, o simplemente vulgar del montón. Y el que diga lo contrario es un estúpido
o peor aún un mentiroso.
Porque amigos, al único que no nos es posible
engañar, a pesar de la memez al cubo que rodea en el mundo del arte y artistas,
es a ese que vemos con barba de tres días, ojeras y alguna que otra cana,
reflejado en el espejo empañado del cuarto de baño, cuando nos vamos a duchar.
Angel Utrera.
Comentarios