CARTAS CON REMITE DE MUJER Y... SILENCIOS DE HOMBRE
Ya sé que con todas
las historias que se oyen por la tele esta puede parecer una tontería, pero
¿sabes?, los moratones desaparecieron, pero las sensaciones vividas no, esas te dejan una buena marca
para toda la vida, a quien l sufre y a todos los de alrededor......(Una mujer
Pellizcada por la vida., del libro ......Cartas
con Remite de Mujer y ...silencios de Hombre).....

Son cartas sencillas, naturales y espontaneas
que recogen algo tan común como asqueroso en nuestras vidas, y que
desgraciadamente resulta mas usual de lo que imaginamos, hasta el punto de que
muchos de nosotros sabemos bien lo que significa este "Abuso", sea
del tipo que sea, y sea ejercido como sea, que siempre por cruel resulta
deleznable, sobre todo cuando es ejercido por alguien que está en una posición
predominante y por tanto abusa porque puede, por razones de edad, de sexo, de poder
económico y posición social, de fuerza física, de conocimientos e inteligencia,
etc. tanto da, en definitiva siempre hay que tener claro que implica humillación,
y violencia, por lo que no podemos aceptarla jamás.
El libro contiene una buena cantidad
de relatos emocionantes, y muy difíciles de digerir, porque sin duda no dejan
indiferente a nadie con un mínimo de sensibilidad y humanidad, ejercicio de ser
hombres/mujeres, algo que por cierto cada día resulta mas difícil, tristemente.
Las agresiones físicas y psíquicas, se
plantean en estas cartas y silencios, de forma natural, en ocasiones aceptadas
por la victima, porque no le quedaba más remedio, en otras provocó con el
tiempo un efecto de rechazo del que nos hablan con amargura, en otras una
autodefensa que condujo a la denuncia, aunque son los menos, porque el miedo
siempre presente en estos ejercicios de violencia, lo puede todo.
El abusador, casi siempre cuenta con
el silencio de su víctima, porque sabe que el abuso se encadena a la vergüenza
y esta calla y se traga el dolor, la humillación y el miedo.
El maltrato, la violación, la agresión
sexual, la violencia de género, el abuso continuado, resulta un mal endémico de
nuestra sociedad, desde que el mono allá en las praderas Africanas, se puso en
pié para poder otear por encima de la crecida hierba, y desde entonces nos
hemos tenido que defender con los únicos argumentos y armas que resultan
validos contra la violencia de este hombre lobo con el hombre, en que nos
convertimos; la razón, la astucia, el sentido común, y la amalgama de todas
ellas concluyentes en definitiva en las leyes, que amparen y defiendan contra
el imperio de la otra ley; La del más fuerte.

Cartas de Mujer y silencios de hombre,
empiezan con cuatro cartas de mujeres que han sufrido agresiones sexuales, y
continua con otras cuatro de hombres a las que siguen decenas de anónimas
denuncias, a lo largo y ancho de casi trescientas páginas de literatura real,
de historias de vida con nombre y apellidos aunque se nos presenten de forma anónima,
para que conocer ningún dato personal, cuando nos sobran todos, y duelen tanto.

Ellos ponen el dolor, ellos nos
regalan sus recuerdos, y nosotros como espectadores solidarios compartimos su
miedo, y asco, al tiempo que leemos sus relatos, y nos resulta más que duro,
imposible continuar, por eso el tiempo
que necesitamos para digerir este compendio de realidad oscura, sucia y
violenta que reprobamos.

De momento no tengo respuestas, ni
pienso entretenerme en buscarlas.
Sin duda comentario aparte merecen los
formidables dibujos, y acuarelas de Teresa Ahedo, una artista completa con
cuerpo de mujer que nos transmite en sus grises y negros, en sus borrones y
sombras, en sus contornos y bocetos, en todos y cada uno de sus magnificos
bocetos, un grito vital de amor a la vida, de rechazo al dolor, y de
solidaridad con los que de una u otra manera han pasado por estos episodios de
violencia, como bien dicen los autores; Ella resulta parte esencial en las
sensaciones que uno atrapa a través de los relatos, y con la impresiòn de sus
dibujos fresca y palpitante en nuestras retinas, impactadas por el lenguaje con
el que Teresa como Flautista de Hamelin, de los pinceles, nos envuelve, nos
fustiga, nos desnuda, o nos sumerge en el interior del relato.

Sin duda, un excelente trabajo, mas
que profesional y con una cualidad por encima de todas; La búsqueda de la
justicia social y la igualdad, al amparo de que hombres y mujeres somos uno.
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