CRONICA DE UN HOMBRE BUENO . (ALEXANDER VÓRTICE)

Son pocas las personas que
escuchan la llamada de lo indispensable y siguen el camino que les ha llevado
al punto exacto donde habita la verdad (un templo de sal en medio de la laguna donde se forjaron las
ilusiones de aquellos entes que anhelan mantenerse firmes ante la duda que les
aleja del conocimiento).
Esos hombre y mujeres suelen
habitar en lugares apartados, padeciendo la mayor de las soledades por motivos
de supervivencia o simplemente por motivos de desengaño. Con demostraciones
poco recurrentes pero necesarias, pasan por la vida, y muchas veces son
señalados por el ganado que las rodea, otorgándoles la etiqueta de raros,
idos o desquiciados.
Y peso a esto, siendo conocedores
de lo que no se ve fácilmente, en ocasiones son capaces de mostrar felicidad".
Crónica de un Hombre Bueno
(Alexander Vórtice).
Sirva de introducción este breve
texto, para explicar el juego duro, de auto reflexión en el que el Autor se sumerge
desde el primer párrafo de su obra, sin contemplaciones ni tapujos, e un
dialogo moral en el que las dudas, los temores, lo invisible y el horror
visible y cotidiano de nuestro entorno, nos golpea hasta el KO, sin conmiseración,
ni desmayo.
Seres nacidos del egocentrismo,
de la perfecta putrefacción de la insatisfacción y el desencanto, que exponen
sus normas como moneda de cambio, sin vergüenza: la injusticia, el egoísmo, la
falta de respeto por el medio y nuestro mundo que agotado se desintegra y en
medio del caos, un hombre solo, un hombre justo, un hombre bueno tal vez, en
una continua reflexión consigo mismo, y sus contradicciones, en un debate
agotador entre vivir o morir, entre la ausencia de esperanza o el futuro, entre
el lamento el arrepentimiento y la inacción, o el convencimiento de que solo
actuar y combatir contra sí mismo, y todo, puede tener como justificación final
un nuevo orden quizás mejor, quizás peor, pero sin duda diferente.
"....El joven era plenamente
consciente de que su cuerpo estaba situado en el mundo de los sueños, un lugar
solo descifrable por aquellas personas que reniegan plenamente de la realidad
que les haya tocado en suerte."
"Los seres sin sombra son
entes inmateriales que jamás alcanzaron
comprender al ser humano, por mucho que lo intentasen, por mucho que se
adentrasen en sus actos equivocados procurando respuestas."
Quién sabe, si Alexander tan solo
camina, deambulando como borracho insomne buscando el sentido de lo absurdo,
por los senderos de Locke, por los vericuetos y laberintos del propio "hombre
lobo para el hombre", locución con la que Plauto en su obra Asinaria, ya
nos marcaba las pautas de lo que la filosofía siglos más tarde, por boca de
Jean Jaques Rousseau, o el mismo Thomas Hobbes, o Althusser nos iba a descubrir
con absoluta crudeza; el egoísmo como autentico y único motor de la sociedad,
la invención del amor, como un placebo un soma que de felicidad y encandile al
ser humano .
"Un mundo absolutamente empobrecido
fue lo que se encontró Balzak cuando salió a la calle al tiempo que sentía el
abandono de los criterios que nos concedes orden y justicia".
"Justo en el momento que se alejaba,
de aquel admirable vergel sospechó que todo estaba a punto de comenzar de nuevo
ya que los círculos nunca lucen aristas".
Al final, Alexander nos deja
entreabierta una de las hojas de una puerta cualquiera que nos debe conducir al
otro lado, si tenemos el valor de traspasarla, pero quién sabe si sobre el
quicio de la misma, nos habrá colocado alguna sorpresa que al empujarla se nos
venga encima sorprendiéndonos, tal vez, sin duda será una buena oportunidad
para sorprendernos nuevamente en su próxima obra, pero eso ya es otra historia.
"-¿Y como podré Yo librarme
del fin de los tiempos si no soy más que un ser de carne y hueso, una sensatez
como otra cualquiera... ?"
Angel Utrera.
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