lunes, 25 de abril de 2011

DESDE EL CASTILLO........






Esta es la historia;
No hay comienzo ni final, porque es una historia de primaveras perdidas, cuando la lluvia lava el recuerdo de los hombres, y cae sobre ellos el olvido.
Es una historia del comienzo de los tiempos, en un castillo sin piedras, ni ventanas ni fosos de piedras, ni murallas inexpugnables.
Es solo una historia hermosa, de vida añorada, de infinitos silencios ilimitados en todos y cada uno de nosotros.
La historia de un paraíso al que accedemos a travesando una pasarela de dudas y egoísmos, de choques y rupturas emocionales.
Es la historia del conocimiento en una infinitesimal parte de la nada, porque no hay duda de que lo eterno es la nada conocida.
Los personajes principales de la acción, serán tres: Dos alternadores y un regidor, y como personaje secundario Yo.
Cada alternador se compone de millones de pequeños crepúsculos, átomos sin núcleo, ni masa cósmica, amorfos en el se del alternador central, pero con vida autónoma. Conscientes, e inconscientes, alternativamente, según el devenir de los acontecimientos, pueden llegar a ser: Refugio, transición, y encuentro, flash back en blanco y negro. Como en una cinta transportadora no es posible delimitar el origen ni el final.
No existirà el espacio temporal, ni el antes, ni el después, ni el ayer o el futuro, porque todo es incierto, neutro; como en un pàramo yerto.
La historia carece de un antes y un después, solo es posible vivirla en el momento.
También es importante dejar constancia de la existencia y aparición intermitente del flujo de un nuevo elemento que fue, pero que comienza a no ser por el olvido irremediable de la mente, el envejecimiento, la decrepitud del espiritu y el conocimiento que envilece y provoca insatisfacción vital.
La soledad y la muerte; desaparición, tras el telòn y mutis por el foro, entre aplausos de la clack.
Se trata de Adex, al que definiremos como el Sphinx, el regidor del destino, la maquina infernal y todopoderosa del supremo orden establecido Dios y Señor del castillo.
Adex, sabe de todas nuestras sensaciones más intimas, de todos nuestros fracasos y mentiras, es consciente de nuestras frustraciones y choques ancestrales, y se anticipa a cualquier deseo, para abortarlo antes de que surja el desencanto.
Fue capaz de prohibir el amor entre alternadores, y se rige por la ley de la incomunicación y el hastío. Únicamente ha permitido el don de la palabra, pero aún así confundió en mil las lenguas, para escarnio de los núcleos neuronales del sistema, y a veces, interrumpe la comunicación con un vacío de sonidos incomprensibles para la lógica de las matemáticas cuánticas, que controlan nuestras reacciones emocionales, por lo que solo nos queda el dialogo autista, uno consigo mismo, o bien someterse al parloteo incongruente de todos contra todos, en un laberinto mágico de enorme costo para el sistema energético del castillo, por lo que indudablemente en este caso, caes al eslabón inferior de los guardianes, parlanchines del orden establecido.
El grado supremo de Sphinx es inalcanzable para los alternadores. la historia habla de utopias rebeliones, y sueños, que acabaron en desconexiones para siempre, ya que el supremo hacedor, regidor del conocimiento primigenio impide el desarrollo ultimo de la sabiduría, plataforma en la que habita y se desarrolla el Adex, que permanece sentado dia y noche en un gran trono de fuego, a cuyos pies hacen guardia; el chacal a su izquierda, y el escorpión a la derecha.
Ambos son sus escudos de armas en el infinito astral-
La historia nos habla de que partimos a la búsqueda de nuestros transmisores con el impulso inicial del generador, y bajo la atenta mirada de los dos alternadores, perros guardianes y fieles cumplidores de las leyes del supremo, por las que se regirá el orden en un sistema interrelacionado de causa-efecto, premio o castigo.
Las preguntas surgirán sin respuesta una tras otra, entre los espectros que habitan el castillo:

-¿Qué somos?
-¿Para que estamos en el Castillo?
-¿Cómo podremos escapar si no queremos ser libres, porque no nos sentimos esclavos?
-¿Hasta cuando resistiremos este destino?

Y desde su torre de marfil el ojo mágico único nos vigila, dirigiendo la partida.

(Anotaciones que ecribi en 1976, para un proyecto nunca finalizado......., Revolviendo entre mis archivos he rescatado carpetas, y carpetas con poemas, pensamientos, cuentos, etc. la mayoria absurdos, y de una infima calidad, pero lo que me ha sorprendido a mi mismo es que me habia olvidado de cuanto llevo escrito, mas de treinta años...)
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