martes, 30 de diciembre de 2014

EL ARTE DE LOS SUEÑOS HUMEDOS. -( EUGENIO GRANEL-CRUZEIRO SEIXAS- URBANO LUGRIS-MANUEL PATINHA).....

O outro dia na casa do meu bon amigo MANUEL PATINHA , en Montecorouto de Ferrol, falando das nosas cousas entre o cheiro da trementina, e o oleo no seu estudio taller de artista consagrado coma realmente xa é, fixenlle unha reflexiòn modesta na comparativa do xenio doutros enormes artista e pintores, que admiro; esta mesma que hoxe traio aqui., na figura de URBANO LUGRIS, EUGENIO GRANEL, E CRUZEIRO SEIXAS, evidentemente cada quen coas suas particulariedades, personalidade e estilo propio e diferenciado.....pero para min teñen un punto en comùn na sua obra pictorica, OS SOÑOS HUMIDOS....
URBANO LUGRIS.-
       
 Los antecedentes familiares de Urbano Lugrís hacen que esté relacionado con el mundo artístico y cultural desde su infancia. Su padre, Manuel Lugrís, participó ACTIVAMENTEhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png en la escena político-cultural de Galicia: fundó un periódico escrito íntegramente en gallego en La Habana, fue miembro fundador de la Academia Gallega, formó parte del consejo de redacción de A Nosa Terra , y falleció en 1940 siendo presidente de la Real Academia Gallega. Su madre, Purificación González Varela, pianista, puso a su hijo el mismo NOMBREhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png que su hermano, Urbano González, uno de los primeros ilustradores de La Voz de Galicia y pintor de corte romántico, de quien Lugrís tomará la rigidez dibujística.

 Al mismo tiempo que realizó sus primeros pasos en el mundo del arte, comenzó los estudios de Perito Mercantil en A Coruña, abandonándolos para trasladarse, en 1930, a Madrid, donde se mezcla con el ambiente de la bohemia vanguardista. Con Rafael Dieste se integró en las
 Misiones Pedagógicas, con las que recorrió diversas ciudades españolas diseñando figurines y decorados para el teatro La Barraca. En esta época conoció a Lorca y Alberti.

Cuando estalló la Guerra Civil, Urbano Lugrís se hizó voluntario en el ejército, marchándose al frente de Asturias. Se
 CASÓhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png con Paula Vadillo, con quien tuvo dos hijos: Urbano, que también sería pintor, y Paula.

En 1954 fundó en A Coruña la revista
 Atlántida, con sus amigos Mariano Tudela y José Mª de Labra, en la que participó activamente, realizando artículos y poesías, además de NUMEROSAShttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.pngilustraciones y el diseño de la cabecera de portada, que fue en todas las publicaciones el mismo, aunque cambiando el color. Simultaneó esta labor en la revista coruñesa, con una agitada labor artística, realizando exposiciones y murales por encargo, algunos de los cuales todavía se pueden ver en locales de la ciudad.Se trasladó a Vigo en 1965, cuatro años después de haber muerto su esposa, hecho que lo sumergió en una depresión que hará que se refugie en los bares de la ciudad.

Murió en 1973, la víspera de Nochebuena, en Vigo.

Lugrís fue un pintor casi autodidacta, bohemio y anárquico, poeta, ilustrador y muralista. Su obra pictórica refleja una predilección por los temas marineros, y en ella transcribe un detallado mundo onírico, idealizado y soñador. Sus cuadros, casi siempre pintados sobre tabla en pequeños y medianos formatos, son el reflejo de un poeta recreador de mitos y leyendas, de aventuras de barcos desaparecidos bajo las aguas, y narraciones fantásticas en formato bidimensional a la manera de un Stevenson o un Conrad.

 Estuvo influenciado por su padrino, el escritor Francisco Tettamancy y Gastón, gran amigo de su padre. Éste le contaba una gran cantidad de leyendas célticas y le contagió la fascinación por el mundo onírico. Tomó, a su vez, conceptos de la pintura metafísica italiana, sobre todo de Carrá y Chirico, y del surrealismo francés, de la pintura de Tanguy y Magritte. Algunos autores quisieron relacionarlo con Dalí, basándose en el uso del azul como color principal en sus cuadros, pero este detalle no lo toma del catalán, sino de Platinir.

En lo referido a la literatura, están presentes en su obra pictórica autores como Manuel Antonio, Luz Pozo Garza, Valle-Inclán y, sobre todo, Julio Verne, escritores relacionados con el mundo marino. En sus artículos y poesías, Lugrís utiliza el seudónimo literario de Ulyses Fingal, una fusión de la herencia grecolatina y  el mundo de las sagas nórdicas de raíz céltica.

MANUEL PATINHA...

Manuel Patinha, Póvoa Sta Iria (Portugal) 1949.
Estudia en la Escuela Industrial de Vila Franca de Xira, para ingresar posteriormente
 COMOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png voluntario en la marina de guerra portuguesa. Viaja por Europa, América y Africa. Despues de sufrir un duro accidente Patinha viene a España.Vive un tiempo en Madrid, donde pinta acuarelas.






De formación autodidacta, colaboró
 ACTIVAMENTEhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png con Cruzeiro Seixas ENTREhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png los setenta y ochenta. A finales de los ochenta se emplaza definitivamente en Narón (Coruña), DESDEhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png donde, tanto en España como en Portugal, se ha ganado un notable prestigio como pintor, escultor y grabador. Su obra ha sido expuesta a lo largo y ancho de Galicia y Portugal, así como en Madrid, Barcelona, Francia, Italia y Brasil; y está presente en colecciones como las de los Ayuntamientos de La Coruña, Narón y Lugo, las Universidades de Aveiro y La Coruña y diversos museos de Orense, Vila Franca de Xira, La Coruña, Lisboa, Penafiel y Marbella.
En 1971 realiza su primera exposición individual en su localidad natal,  Póvoa de Santa Iria.
En 1973 participa en el
 Salón de Primavera de Estoril, y en el Salón de Otoño de la misma ciudad. Desde enconces, casi cuarenta exposiciones individuales y mas de cien colectivas, en España y Portugal hablan de la trayectoria de este artista multidisciplinar.
Patinha participa en las ediciones VII, VIII y X del Premio de Grabado Máximo Ramos, en Ferrol, del que
 FORMAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png parte como jurado en la novena y en la onceava edición en 1993. Premio de adquisición en el III Certamen Isaac Díaz Pardo. En 1997 es primer premio en el "Certame de artes plásticas Cidade de Lugo: Escultura". En 1999 la CASAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png da Parra, de Santiago de Compostela le dedica una exposición individual, y la Universidade da Coruña publica el libro "Patinha", dedicado a su escultura.
En 2000 realiza exposiciones individuales en Coruña, en Mitra, (Portugal) y en la Universidad de Aveiro. En Portugal vuelve a exponer en 2001, en Marco de Canaveses.
La editorial Nova Galicia publica en 2003 el libro "
Artistas Gallegos: escultores", con un capítulo dedicado a Manuel Patinha, escrito por Chechu Blanco, donde se muestran 26 esculturas de Patinha.
La Fundaçăo Cupertino de Miranda celebra la exposición antológica "Manuel Patinha: o olhar inteligente", en Vila Nova de Famalicăo, en 2005, donde se muestran dibujos, pinturas y esculturas de Patinha.
En 2006, participa en el "II Encontro coa Pintura e a Poesía" y en el "I Simposio Internacional de Escultura Pazo de Mariñan", que se celebran en el Pazo de Mariñan. El Museo Provincial de Lugo celebra la exposición "Manuel Patinha, proceso del alma".
En 2007 participa en el "II Simpósio de Escultura em Granito de Penafiel", en Portugal.
El Concello de Ferrol le dedica una exposición antológica: "Manuel Patinha : 20 anos de escultura", en el Centro Cultural Torrente Ballester, entre octubre y diciembre de 2009.
En 2010, participa en la "Golden Ages, tributo ao vinho", que se celebra en el Museo do Vinho Bairrada, en Anadia, junto a obras de Cruzeiro Seixas, Ana Cristina Leite, Duarte Vitória y Sobral Centeno.
2011, Se publica el libro "Catálogo del patrimonio artístico de la Diputación Provincial de Coruña", donde figuran cinco obras de Manuel Patinha. La Diputación de Coruña organiza la exposición itinerante, "Arte na Provincia: espazo e creación II", donde figura una obra de Manuel Patinha.
2012, La Sala de Exposiciones de la Deputación Provincial de Ourense acoge la muestra "Suave e preciso", esculturas de Manuel Patinha.
La Catedral de Santiago de Compostela recibe la escultura "800", obra de Manuel Patinha, pieza que conmemora el 800 aniversario de la consagración de la Catedral de Santiago.
Marzo de 2013, Manuel Patinha partcipa en el "I Simpósio Internacional de Escultura", en Vale de Cambra, (Portugal).Premios:
1993 premio de adquisición III Certamen Isaac Díaz Pardo (A Coruña).
1995 ganó el
 Premio BMW de Escultura de la  VIII Bienal Internacional Vila Nova da Cerveira.
1997 primer premio de escultura, "I Encontro coa Música" Círculo de BBAA
1997 mención de honor en el  III  Foro Atlántico de Arte Contemporaneo, A Coruña
1997 Primer
 Premio de Escultura Cidade de Lugo, en Lugo
2004 premio de adquisición
 VIII Certamen Isaac Diaz Pardo (A Coruña)
2004 Primer premio de pintura,  V Salón de Otoño de Pintura, Deputación Provincial de A Coruña
2005 Primer premio
 Concurso Monumento Homenagem ao Forcado, Vila Franca de Xira (Portugal).
2006 premio de adquisición IX Certamen Isaac Diaz Pardo
 (A Coruña)
2008 premio de adquisición
  X Certamen Isaac Diaz Pardo (A Coruña)





CRUZEIRO SEIXAS......

Cruzeiro Seixas, de nome completo, Artur Manuel Rodrigues do Cruzeiro Seixas (Amadora, 3 de Dezembro de 1920) é um "homem que pinta" (a designação de pintor (artista) aborrece-o1 ) e poeta português.






Em meados da década de 1940 aproxima-se do neorrealismo, de que se afasta quando adere aos princípios do surrealismo. Juntamente com Mário Cesariny , António Maria Lisboa, Carlos Calvet, Pedro Oom e Mário-Henrique Leiria, ENTREhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png outros, integra o grupo Grupo Surrealista de Lisboa, resultante da cisão do recém formado movimento surrealista português. Participa na exposição desse grupo em 1949 (1ª exposição dos Surrealistas, Lisboa). 2
Em 1950 alista-se na Marinha Mercante e viaja até África, Índia e Ásia. Em 1951 fixa-se em Angola, desenvolvendo atividade no Museu de Luanda. Data desse tempo o início da sua produção poética 3 . Realiza as primeiras exposições individuais, que levantam um acalorado movimento de opinião (a primeira de desenhos sobre a evocação de Aimé Cesaire, em 1953; a segunda principalmente de «objectos» e «colagens», 1957).4
Regressa a Portugal em 1964. Recebe uma bolsa da Fundação Calouste Gulbenkian em 1967. Nesse mesmo ano realiza uma pequena retrospetiva na Galeria Buchholz (com folha volante de Pedro Oom e prefácio de Rui Mário Gonçalves) e expõe na Galeria Divulgação, Porto. Em 1970 expõe individualmente na Galeria de S. Mamede, Lisboa, um conjunto de desenhos "de uma imagética cruel, ilustrações possíveis de Lautréamont". 5 2
Trabalha COMOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png programador nas Galerias 111 e S. Mamede, Lisboa. Viaja pela Europa; entra em CONTACTOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png com membros do surrealismo internacional. Radica-se no Algarve na década de 1980, trabalhando como programador de diversas galerias. Colabora em revistas internacionais ligadas ao surrealismo, a que sempre se manteve fiel. 2
O traço certeiro de Cruzeiro Seixas, "de limites apurados e atmosferas de vertigem […] edifica um mundo desolador em que a face onírica e literária não esconde a violência do conjunto, destruindo toda a possibilidade de quietude". Mas essa noite primordial e inquietante "soube coexistir com paisagens mais ligeiras e felizes, como algumas das pintadas nos anos de Angola, e com citações plásticas da história da arte, num jogo de grande prazer plástico, bem como com objetos dotados de flagrante poética, na sua simplicidade de materiais, de técnicas e no sobressalto imaginativo". 2

Artur do Cruzeiro Seixas: A palavra amor é incendiária

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06/08/2013 - 00:00


Enquanto vai falando, imagino a seu lado a sua mãe e o seu pai, com quem viveu até eles morrerem, o Mário Cesariny, o insubstituível, e ainda o Mário-Henrique Leiria, o António Maria Lisboa. Não se pode sobreviver sem continuarmos os diálogos com as pessoas ausentes que amamos.
Diz logo que não sabe dizer datas e por isso não há quase datas neste texto. Mas lembra-se de 1949, ano da primeira exposição de Os Surrealistas, o segundo grupo surrealista português ou grupo dissidente, em que participou, e de 1950, quando saiu de Lisboa pela primeira vez, embarcando no Rovuma, fardado de branco.
Não se apresenta COMOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png artista. "Artista" soa a alguém que se acha mais importante do que os outros e ele quis ser simplesmente um homem. Mas é claro PARAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png mim, DESDEhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png o primeiro instante, que ele não é um homem como os outros.
Tem 93 anos. Os olhos, as mãos, já não podem fazer os desenhos de traço fino pelo qual se reconhece um Cruzeiro Seixas. Trabalhou até muito tarde, quando já não podia desenhar, fazendo colagens com tudo o que lhe vinha à mão: revistas, sacos de papel, cartão usado. O MOMENTOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png em que deixou de trabalhar foi o momento em que, não estando morto, deixou de viver.
O pequeno APARTAMENTOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png podia estar em qualquer lugar, o que faz a casa é o que está dentro: em cima da mesa de café, fósseis, com aquela brancura de cadáver, encontrados por pescadores na costa angolana; logo na parede em frente da poltrona em que se senta, um manuscrito de um poema do Mário Cesariny, assinado de Estremoz, 1949, com aquela letra sem reprimenda; por toda a casa, trabalhos seus, cadavre exquis feitos com outros surrealistas, quadros de amigos e de autores que admira; no corredor, um quadro muito pequeno, o único redondo, de Teixeira de Pascoaes, com duas figuras de chapéu numa meia lua, remando em pé como num canal de Veneza (atrás está escrito: "Eu e o Raúl Brandão sobre a lua... a fugir da Inquisição"); à porta, no primeiro passo, um quadro com fundo vermelho e fósforos pegados escrevendo: "A PALAVRA AMOR É INCENDIÁRIA".
Um homem na água
O mar, ali aos pés, parecendo quase quieto. O corpo cortando a água. Já na areia, fazia desenhos no seu caderno; a partir do momento em que descobriu que podia andar a desenhar por aí, levava sempre um caderno, um lápis e uma borracha. E foi quando estava a desenhar, naquela praia vazia, uma praia que só existia quando a maré vazava e que era pouco maior do que uma casa simples, que apareceu um rapaz de 18 ou 19 anos, seria alguns anos mais velho do que ele, com um saquinho onde trazia uma barra de sabão. Havia um fio de água - seria exagero chamar-lhe queda de água -, natural, que caía da rocha. O rapaz olhou para ele desconcertado por não se encontrar só na praia, mas despiu-se para tomar banho, como teria feito se estivesse só.
Foi a primeira pessoa que viu nua: um homem. Não podia, na altura, desenhar aquilo, o esplendor. Era uma visão que guardaria como íntima, como se ele próprio tivesse despido o rapaz.
Só pensaria nisso dessa maneira anos depois, na altura limitou-se a olhar, de certa FORMAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png COMOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png olhava o mar, com fome de vida. E só anos depois poderia ver a ironia em que tivesse acontecido numa praia, essa praia que aparecia e desaparecia todos os dias, coisa mágica, junto do forte de Santo António do Estoril, onde Salazar, três décadas depois, cairia da cadeira.
Quando em Lisboa, já adulto, levava PARAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png o atelier um marinheiro, via então nele reflectido esse mesmo olhar enquanto ele próprio ia ficando nu. Ele, então, despia o marinheiro lentamente, a branca e bonita farda saindo por camadas.
Um homem no seu lugar
Max Ernst, o pintor surrealista de origem alemã, chegou a Lisboa acompanhado de Peggy Guggenheim, que o tinha conseguido salvar de um campo de detenção alemão em França, e reencontrou a inglesa Leonora Carrington. Tinham sido separados pela sua prisão, ela tinha fugido de França, tinha enlouquecido em Madrid, procurando Franco, planeando matar Hitler, tinha voltado a fugir de um manicómio espanhol. A guerra tinha separado os surrealistas como tinha separado outras famílias. Ela pensava que Max Ernst estava morto. Há versões da história de amor que contam que se reencontraram num mercado de Lisboa; outras, sobre a Baixa da cidade, no topo do elevador de Santa Justa. Não se sabe o que disseram um ao outro. Voltaram a separar-se. Ele partiu de avião com Peggy Guggenheim, os filhos e o ex-marido dela. Ela partiu com um diplomata mexicano num barco que levava, por coincidência, alguns dos quadros dele para a América.
Artur do Cruzeiro Seixas não viu nem um nem outro nem os quadros, e só soube muito mais tarde que Max Ernst, uma das figuras mais importantes do surrealismo, tinha ESTADOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png em Portugal. Os refugiados estavam ali mas os portugueses não os viam. Cruzavam-se, mas andavam realmente em mundos diferentes. Nessa altura, ele já tinha passado pela escola de artes António Arroio, mas não sabia ainda o que era o surrealismo.
O primeiro emprego que teve foi durante a guerra, a fazer senhas de racionamento PARAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png as pessoas poderem ir às mercearias buscar o que lhes cabia. Do grupo próximo de amigos que tinha conhecido na António Arroio ou nos cafés, ele era o único que tinha emprego. Foi tendo vários. Era, orgulhosamente, um empregado pouco dedicado, e desenhava sempre que podia no horário de trabalho. Faltava-lhe tempo e por pouco não falhou a fotografia de grupo de 49, da primeira exposição de Os Surrealistas. O surrealismo tinha entretanto chegado a Portugal, por livros e notícias trazidas pelos poucos amigos que saíam do país e voltavam. Parecia ser aquilo de que tinham ESTADOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png à espera, uma ideia de arte como vida e de vida como revolução. Apesar de tudo, não foram muito importunados pelo regime. Eram meia dúzia de jovens, poucos anos ainda assim todos somados, nada que mudasse um país, habituado há séculos, pelo menos desde a Inquisição, a saber que o sonho não estava na ordem das coisas.
Tornaram-se pássaros. Ele e o Mário Cesariny, muitas vezes acompanhados da amiga surrealista Isabel Meyrelles, apanhavam um barco, depois uma camioneta, e a seguir caminhavam até uma das praias vazias da Costa da Caparica. Mergulhavam nus. Faziam buracos na areia para procurar água doce. Era o princípio do mundo.
Os pescadores deixavam espalhadas as bóias das redes. Eram de vidro, verdes e brancas, brilhavam ao sol. Tinham a liberdade de olhar. Viam coisas. O que parecia que não estava, estava lá.
Um homem, um negro
Pés atados com pés. Os brancos riam de um humor que era pura crueldade ou então questão de manterem sanidade. Foi essa a primeira impressão que teve de África. Passou por Angola quando andou embarcado durante dois anos, contando as cargas que entravam e as cargas que saíam, numa posição ENTREhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png os oficiais e os marinheiros. Mais tarde, regressou para ficar. A praia de Luanda era menos selvagem do que as da Costa da Caparica, povoada por brancos, muito satisfeitos consigo mesmos. Luanda era a civilização que já não lhe interessava. Quando estava na cidade era um óptimo participante da sociedade organizada, mas sempre que podia ia ao mato. Queria conhecer o homem negro, talvez fosse um homem melhor. Nas aldeias comprava objectos e assim fez uma exposição e uma colecção de arte negra. Da exposição, ficaram artigos polémicos, que mostravam já o medo que existia depois do início da luta pela independência dos povos africanos. A colecção de arte negra, vendeu-a para comprar os bilhetes de barco de regresso a Portugal, para si e para os pais. Tinha tomado a decisão no dia em que um doutor e um engenheiro lhe bateram à porta com uma metralhadora para que ele e o pai se juntassem à brigada de defesa do bairro.
Passou 14 anos em África. Havia muita distância ENTREhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png Portugal e Angola, mais distância entre as conversas nos cafés de Lisboa e nos de Luanda, e ainda mais distância entre ele e o Mário Cesariny.
Durante esses anos, escreveram cartas um ao outro. Cada vez que lia uma carta voltava a confirmar que não havia outro COMOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png ele, que não voltaria a encontrar outro Mário.
"Mas são ternas / as cartas que trocam entre si / os seus heróis. / É certo que as árvores cantam por toda a parte / a sua música / e que há enfim leões e elefantes / no centro de Londres / de Paris ou de New York. / Agora a tua face está cravejada de ponteiros / e a manhã que acaba de nascer / regressa ao ventre materno." Escreveu poemas para matar saudades, empilhava-os, não adiantavam. Quando voltou para Lisboa, talvez já nem o Mário Cesariny pudesse substituir o Mário Cesariny.
Uma árvore miraculada
No jardim do restaurante onde fomos almoçar, nos arredores de Vila Nova de Famalicão, ainda havia flores viçosas e uma figueira que o fez lembrar a sombra de uma árvore, onde comia, com sensualidade de criança, figos, servidos por uma tia num prato, com a cabeça cortada, aos quartos.
No interior do restaurante pediu, e era um pouco bizarro que o fizesse, que se arranjasse maneira de abrir a cortina fixa da janela mais próxima PARAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png o verde escondido.
Com o gravador desligado e a garrafa de vinho esvaziando-se rapidamente, tive a impressão de que as frases se escreviam directamente: "Se não nos enganarmos a nós próprios, a vida é tão bonita".
Disse também, a dado MOMENTOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png no almoço, quando falava da encenação amorosa que sempre lhe parecia que precisava o sexo e da ilusão que era o amor, que ninguém sabe o que é o amor verdadeiro. Mas quando falava do Mário Cesariny, pensei que era isso o amor verdadeiro, ele sabia.
Depois, falava de todas as coisas com uma excitação de primeira vez, que só consigo explicar com a ideia de que se trata de uma atitude, uma coisa definidora, tomada de jovem, porque se tinha feito homem numa época em que os princípios eram o único caminho para a felicidade, um tempo de tudo ou nada, em que uma escolha num momento mudava o resto da vida, e não me saía da cabeça um verso do Cesariny: "os dias e as noites deste século têm gritado tanto no meu peito / que existe nele uma árvore miraculada".
A comida era deliciosa, o ar puro, as estradas infinitas, as pessoas, quanto mais frágeis mais extraordinárias, com tanto para oferecer. Quando voltei para Lisboa, tudo me parecia mais bonito, COMOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png se visse também com olhos que amam tudo o que os rodeia, com esse amor louco de que falaram todos os surrealistas e que mais não era do que a ideia de não morrer sem ter vivido. Vi os cruzeiros turísticos entrar no Tejo e tive saudades dos navios, como se de facto também eu tivesse visto os marinheiros desaguando na Baixa de Lisboa, como um campo de girassóis voltando-se para o amor.
durante a guerra, a fazer senhas de racionamento para as pessoas poderem ir às mercearias buscar o que lhes cabia. Do grupo próximo de amigos que tinha conhecido na António Arroio ou nos cafés, ele era o único que tinha emprego. Foi tendo vários. Era, orgulhosamente, um empregado pouco dedicado, e desenhava sempre que podia no horário de trabalho. Faltava-lhe tempo e por pouco não falhou a fotografia de grupo de 49, da primeira exposição de Os Surrealistas. O surrrealismo tinha entretanto chegado a Portugal, por livros e notícias trazidas pelos poucos amigos que saíam do país e voltavam. Parecia ser aquilo de que tinham ESTADOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png à espera, uma ideia de arte como vida e de vida como revolução. Apesar de tudo, não foram muito importunados pelo regime. Eram meia dúzia de jovens, poucos anos ainda assim todos somados, nada que mudasse um país, habituado há séculos, pelo menos desde a Inquisição, a saber que o sonho não estava na ordem das coisas. durante a guerra, a fazer senhas de racionamento para as pessoas poderem ir às mercearias buscar o que lhes cabia. Do grupo próximo de amigos que tinha conhecido na António Arroio ou nos cafés, ele era o único que tinha emprego. Foi tendo vários. Era, orgulhosamente, um empregado pouco dedicado, e desenhava sempre que podia no horário de trabalho. Faltava-lhe tempo e por pouco não falhou a fotografia de grupo de 49, da primeira exposição de Os Surrealistas. O surrrealismo tinha entretanto chegado a Portugal, por livros e notícias trazidas pelos poucos amigos que saíam do país e voltavam. Parecia ser aquilo de que tinham ESTADOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png à espera, uma ideia de arte como vida e de vida como revolução. Apesar de tudo, não foram muito importunados pelo regime. Eram meia dúzia de jovens, poucos anos ainda assim todos somados, nada que mudasse um país, habituado há séculos, pelo menos desde a Inquisição, a saber que o sonho não estava na ordem das coisas.

EUGENIO GRANELL


Eugenio Fernández Granell nace en A Coruña en 1912. Hijo de María y Eugenio será el mayor de cinco hermanos. Su infancia se desarrolla en Santiago de Compostela donde estudia bachillerato y comienza sus estudios musicales.
En 1928 se traslada a Madrid y CONTINÚAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png sus estudios de violín en la Escuela Superior de Música becado por la Diputación de A Coruña. Es alumno de Antonio Fernández Bordás y conoce al compositor y director de orquesta Enrique Casal Chapí.
Participa en tertulias políticas y literarias; se reúne con los hermanos Dieste, Carlos Gúrmendez, Santiago Arbós Ballesté, Urbano Lugrís en La Granja El Henar y es habitual en otros cafés como: El Molinero, el Negresco o Madrid. Su interés por la política lo pone de manifiesto ingresando en la Oposición de Izquierda y en 1935 en el P.O.U.M. (Partido Obrero de Unificación Marxista) liderado por Andrés Nin y Joaquín Maurín. Será precisamente en un acto político donde conoce a Pierre Neville que será su primer CONTACTOhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png con el surrealismo además de algunos números de la revista surrealista Minotaure mostrados por su amigo orensano Cándido Fernández Mazas.
Con el estallido de la Guerra Civil, en 1936, se incorpora a las milicias republicanas y dirige el periódico el Combatiente Rojo, colaborando con otros periódicos como La NUEVAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png Era, Hora de España y el diario La Batalla.
En 1939 inicia su exilio. Sale de España por Plats de Molló y después de recorrer diversos campos de concentración en Francia consigue escapar llegando a París donde se reencuentra con Benjamín Péret y Wifredo Lam. De París marcha a Burdeos embarcando desde allí rumbo a Chile. La negativa de este país a acoger a más republicanos españoles hace que Granell y su futura esposa, Amparo, arriben a la República Dominicana INSTALÁNDOSEhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png en su capital Ciudad Trujillo. Granell entrará a formar parte, como primer violín, de la Orquesta Sinfónica fundada por Casal Chapí. Se va integrando en el ambiente cultural dominicano asociándose al grupo literario de vanguardia a través de La Poesía Sorprendida, revista que crea junto a Alberto Baeza Flores, en la que participan entre otros, Juan Ramón Jiménez, Jorge Guillén y Pedro Salinas.
Un acontecimiento decisivo le llevará a comprometerse con el surrealismo HACIAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png el año 1941. André Breton llega de La Martinica acompañado de su esposa Jacqueline y su hija Aube, Pierre Mabille, Victor Serge y su hijo Vlady y la escritora Anna Seghers, huyendo de la contienda europea. Granell entrevista para el periódico La Nación a Breton, Mabille y Victor Serge.
Su primera exposición colectiva tendrá lugar en 1943 en la Galería Nacional de Bellas Artes. A ésta seguirá una segunda en el Ateneo Dominicano y una individual en la que presenta alrededor de doscientas obras en la Galería Nacional de Bellas Artes de Santo Domingo.
En 1946, después de haberse negado a firmar una carta de adhesión al régimen del dictador Trujillo, Eugenio Granell y su familia se trasladan a Guatemala. Allí ingresa como profesor en la Escuela de Artes Plásticas manteniendo una intensa ACTIVIDADhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png cultural; colabora en la Radio Nacional de Guatemala, publica artículos en las revistas “Plástica” y “Revista de Guatemala”, participa en la creación de AGEAR, Asociación Guatemalteca de Escritores y Artistas Revolucionarios.
En 1947 con la exposición Le Surréalisme, en la galería Maeght de París, organizada por André Breton y Marcel Duchamp se integra ACTIVAMENTEhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png en el movimiento surrealista.
Tras el estallido de la revolución guatemalteca y, escapando de la persecución stalinista de la que es objeto, Granell y su familia se trasladan a Puerto Rico donde ocupará la cátedra de Historia del Arte en la Facultad de Humanidades, siendo rector Jaime Benítez. Publica en estos años  Isla Cofre Mítico y participa en diferentes exposiciones colectivas en la universidad puertorriqueña. Crea el grupo El Mirador Azul formado por estudiantes, algunos de los cuales contribuyeron a la formación del arte puertorriqueño actual. Tendrá ocasión de realizar diversos viajes. Viaja a Nueva York con el pintor Vela Zanetti amigo al que conoció durante su exilio en la República Dominicana; a París con un grupo de estudiantes de la universidad, y expone en la Galería L’Etoile Scellée colaborando con el grupo surrealista.
En 1957 la Fundación William y Norma Copley de Nueva York le concede un premio de pintura, siendo directores de la Fundación Marcel Duchamp y Darius Milhaud y consejeros de la misma Jean Arp, Alfred Barr, Max Ernst, Julien Levy, Roberto Matta, Roland Penrose, Man Ray y Herbert Read. CONTINÚAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png, además con su actividad literaria, publicando ese mismo año en Méjico La novela del indio Tupinamba.
Al año siguiente se traslada a Nueva York ingresando más adelante como catedrático de literatura española en el Brooklyn College de esta Universidad. Tras estudiar Sociología en la New School for Social Research publica en 1967 su tesis doctoral Sociological Perspectives of Guernica. A ésta siguen otras publicaciones: El Clavo, Lo que sucedió... (premio de novela Don Quijote en Méjico), Federica no era tonta y otros CUENTOShttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png,  La leyenda de Lorca y otros escritos.
En el año 1962 se incorpora al grupo surrealista Phases de París, dirigido por Eduard Jaguer y realiza NUMEROSAShttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png exposiciones colectivas por todo el mundo.
A partir de 1985 se INSTALAhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png definitivamente en España. Recibe numerosos premios como: Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias de las Artes, Medalla Unión Fenosa, Medalla de Oro de Bellas Artes otorgada por el consejo de ministros, Gerión’99 concedido por El punto de las artes, Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes.
En 1997 es nombrado hijo adoptivo de la ciudad de Santiago y se le concede la Medalla de Oro al Mérito Cultural de dicha ciudad. Poco antes en 1995 se establece en Santiago la Fundación Eugenio Granell que alberga una colección de obras del propio artista, sus colecciones surrealista y étnica y, a partir de 1997, las obras donadas por el artista surrealista Philip West.
Desde sus INICIOShttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png la Fundación ha llevado a cabo una intensa actividad dando a conocer las diferentes facetas artísticas de Granell. Múltiples exposiciones han ido mostrando las facetas más conocidas pero también las más desconocidas de este polifacético artista. Con Granell y el teatro se estrenó su obra La cámara negra representada por el grupo de teatro aficionado Minerva. También tuvimos ocasión de comprobar su interés por el cine con la exposición Imágenes del sueño en libertad. El cine de Eugenio Granell, muestra que presenta sus películas experimentales y surrealistas realizadas en los años sesenta en Nueva York.
Eugenio Fernández Granell fallece en Madrid el 24 de octubre de 2001. La Xunta de Galicia le concede a título póstumo la Medalla de Oro de Galicia 2001 por su trayectoria en el mundo de las artes.




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