martes, 1 de noviembre de 2016

EN LA DISTANCIA EL DESEO

 Año tras año Yo sabía,  que te estabas haciendo cada vez  mayor, te veía crecer y madurar como la fruta jugosa en el árbol acariciada por el sol.
Y nuevas formas insinuantes y cautivadoras atrapaban mi deseo prendiendo de tu cuerpo mis ojos extraviados entre tus pechos ; apenas dos botones mágicos  que soñaba entre mis labios, acariciados por mi lengua, en saliva atrapados, calientes, duros, desafiantes.
Sueños húmedos de noches solitarias en pecado y confesionarios al día siguiente, y vuelta a empezar una y mil veces, despertar de los sentidos adormecidos por el miedo.
Hacia tiempo habíamos dejado de jugar juntos rompiendo con el estereotipo de la época; los niños con los niños, las niñas con las niñas. Colegios separados, Salesianos de niños, Salesianas para vosotras.  Monjas de cofia blanca al viento y  curas de sotana arremangada para jugar al futbol en el patio de tierra, ejercicios espirituales y excursiones, sesión matinal de cine los Sábados y merienda con tortitas de chocolate a la tarde después del partido.
Ahora nos espiábamos, nos observábamos en la distancia, deseándonos pero sin ser capaces de romper el miedo y ya no jugábamos porque aquel otro juego, el del amor, resultaba peligroso.
Y seguíamos acumulando tiempo perdido y años; nosotros a ver quien lanza el chorro de orina mas lejos, vosotras, ellas a enseñarse los pechos para comparar quien es mas mujer en cada momento, y el Yo ya sangro.
Mientras tanto yo seguía soñando en tus caderas al moverte y el vientre oscuro y extraño en el que ansiaba entrar una y mil veces para perderme, mas allá de la herida insinuante, entre tus muslos que me enloquecía a solas por las noches entre sabanas y el silencio del sueño en el que me hundía hasta derramarme.

Y  mientras crecías y te transformabas en mujer,  Yo me encogía peligrosamente, entre arrugas y heridas en el corazón, sermones en traje de Domingo y misa, y te admiraba en silencio desde lejos; seguro que nunca, a pesar de todo podría tenerte.  
Publicar un comentario