Como fantasmas que regresan del
pasado, sombras borrosas proyectadas sobre una pared encalada de recuerdos, me
asalta a traición y sin darme respiro la imagen fugaz y tímida, que duele
intensamente, de un grupo de niños en pantalón corto y guantes de lana preñados
de agujeros, jugando a las "bolas", cualquier tarde a la salida del
colegio, en los jardines pintados de escarcha del Triunfo, mientras sus risas,
sus voces y empujones se entremezclan con el murmullo acompasado del agua de la
fuente y las canciones de las niñas que saltan a la comba y cantan ;
Botella de vino de Jerez de la
Frontera
Botella de vino de Jerez
Botella de vino
Botella....

Y mientras repito y repito, en mágica
letanía
cada palabra, acompañado por el
silencio acompasado de mis solitarios pensamientos, regreso a aquellos días
felices que se me escaparon para siempre, convertido en un niño grande con cada
golpe de cuerda sobre el suelo empedrado de pasado, y me descubro nuevamente bajo
los muros dorados de aquella Granada que perdí hace ya tanto tiempo que no la
siento como herida, pero que duele y sangra, y sigo buscando desde entonces
entre mis sueños y fantasías olvidadas, como una vieja foto en blanco y negro
que lentamente se borra .
(Las fotos las he tomado de imagenes e instantaneas que circulan por la red, siento no poder indicar autoria, porque no lo se, pero me han encantado, y llenado de recuerdos).
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