A RÚA E NOSA........
A RUA E NOSA
Paseando esta
“Semana Santa”, polas rúas dunha das nosas populares Vilas din en recordar
tempos pasados xa esquecidos da miña nenez, nos que os Domingos e festas
de gardar a xente saída das casas co mellor traxe, e o no “Domingo de Ramos”, “el que no estrena se
le caen las manos” , a pasear e facer a rúa.
Tiñamos as rúas
para nos e sabíamos que eran nosas, aínda as cidades non se converteran nestas cárceres
de cemento e cristal, autentica xungla de morte na que agardamos o final coma números
invisibles dunha estatística absurda.
Daquela os Alcaldes
non estudaran medidas e leis represivas contra a prostitución e a forma de
gañarse a vida algunhas mulleres co oficio mais vello da historia, que “Facían
a rúa”, para poder comer.
Tampouco os poetas,
escritores e soñadores anarquistas e libertarios tiñan escritos os seus poemas
nas paredes e muros baleiros das nosas rúas coma agora cheas de grafites e
berros que claman contra a incomunicación e o silencio dos inocentes e
invisibles coma nos.
As rúas eran o
sangue quente das vilas e cidades nas que podíamos vivir, xogar, amar, soñar e
desexar coma nun inmenso escaparate de vidro transparente a vista de todos. As rúas
eran as nosas casas de cristal.
Anos despois diante
dos “grises”, tivemos que reclamar as rúas da que nos estaban a botar cantando
as letras de Pablo Guerrero; A tapar la calle que no pase nadie/que
vista de negro que lleve pistola/que hable de la guerra y beba Coca-Cola/a
tapar la calle. (Angel Utrera)
Y DE COMPLEMENTO OS DEJO ALGUNOS POEMAS SOBRE LA CALLE.......
La calle /Maria Eugenia
Caseiro)
toman cuenta.
El vagabundo gris
a un paso de anotar la despedida
recupera el mortecino
brillar de las farolas.
Se alarga la calle, en su desdén se pierde
la visión hasta tocar el fin del mundo
a estribor, bordea la primera estrella
las grutas sin salida, el precipicio
en que un fantasma envenenado
duele en la mujer que busca
un puente y la razón fracasa.
La calle es un dolor, una punzada
donde confluyen las premoniciones
un corazón cansado que envejece,
su melodía sin voz
se lleva las últimas raigambres…
Sueña la calle su primer bostezo
entre viejas fachadas de edificios.
POEMA DE UNA CALLE
en las que se entristecen cumpleaños y bodas,
porque esta calle triste, se alegra cuando pasas
tú, mujer preferida entre todas.
Amo esta calle acaso porque en ella subsiste
no sé qué somnolencia de arrabal provinciano.
Pero a veces la odio, porque aunque siempre es triste
me parece más triste cuando te espero en vano.
Y yo bien sé que esta calle nunca podrá ser bella
con sus fachadas sucias y sus portales viejos.
Pero sé que es distinta cuando pasas por ella
y te miro pasar... desde lejos.
Por eso amo esta calle de soledad y hastío
que ensancha sus aceras para alejar las casas.
Mientras te espera en vano mi corazón vacío,
¡que es una calle triste por donde nunca pasas!

José Ángel Buesa
POEMA LA
CALLE
- Octavio Paz -
Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
- Octavio Paz -
Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.
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